كأس العالم ٢٠٢٦
El duelo entre Colombia y Portugal en Miami rompe récords de precio en reventa, superando incluso el costo de la entrada al Super Bowl.

Un partido de la fase de grupos del Mundial de 2026 ha superado en precio de reventa al del último Super Bowl, según informes de prensa. El encuentro entre Colombia y Portugal, programado para el 27 de junio en Miami, registra un precio medio de reventa de aproximadamente 2.500 dólares, una cifra que supera los cerca de 2.109 dólares que costó la entrada al evento cumbre del fútbol americano.
La información, publicada por el diario estadounidense The Wall Street Journal, señala que este duelo se ha convertido en el más caro de la historia de la fase de grupos de una Copa del Mundo. El fenómeno se produce en medio de una ola de precios sin precedentes para el torneo que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, generando sorpresa y críticas entre los aficionados.
El incremento descomunal en los precios se atribuye a varios factores. La gran popularidad de ambas selecciones dentro de Estados Unidos, especialmente la numerosa comunidad colombiana en Florida, es un elemento clave. Además, existe la expectativa de que este sea el último Mundial para el astro portugués Cristiano Ronaldo, de 41 años.
Los precios oficiales de las entradas para este partido comenzaban en 265 dólares para la categoría más baja, 500 para la intermedia y 700 para la más alta. Sin embargo, tras el sorteo, los precios se dispararon en las plataformas de reventa, con un precio mínimo de más de 1.100 dólares, lo que representa un aumento superior al 300% respecto al valor original.
En las plataformas oficiales de reventa de la FIFA, se han visto ofertas de entradas para este partido por hasta 5,75 millones de dólares. Otros informes mencionan la publicación de un boleto para la final del Mundial a un precio de 11,5 millones de dólares, sin incluir servicios de lujo o asientos especiales.
El problema no se limita a este encuentro. Diversos reportes indican que el Mundial de 2026 será el más caro de la historia, en parte por el sistema de "precios variables" adoptado por la FIFA, que permite aumentar las tarifas automáticamente según la demanda.
Los precios oficiales para la fase de grupos oscilan entre 60 y 620 dólares, mientras que las entradas para la final van de 2.030 a 7.875 dólares, antes de los recargos por reventa. Esta situación ha generado amplias críticas de aficionados y medios.
El presidente de la FIFA defendió la política de precios, argumentando que una parte de las entradas se mantiene a bajo costo y que los valores se alinean con la dinámica del mercado deportivo y de entretenimiento en Estados Unidos. En contraste, asociaciones de aficionados europeas consideran que los precios son excesivos y excluyen al seguidor común, especialmente ante el alto costo de viajes y alojamiento.
A pesar del malestar, la demanda sigue siendo masiva. La FIFA ha informado haber recibido millones de solicitudes en una de las fases de venta, y el partido entre Colombia y Portugal encabeza la lista de los más solicitados del torneo hasta la fecha.