Cultura y sociedad
Especialistas advierten que decir "ten cuidado" o "cuidado" en exceso puede generar ansiedad en los niños, en lugar de protegerlos.

Decir "ten cuidado" o "cuidado" de forma repetitiva puede ser contraproducente para los niños. Así lo advierten especialistas en psicología infantil, quienes señalan que el uso excesivo de estas frases, lejos de proteger, puede sembrar ansiedad en los más pequeños.
La doctora Sasha Hall, experta en psicología infantil y educación, explicó que los niños pequeños no logran procesar instrucciones generales o vagas. Según Hall, cuando un menor escucha "ten cuidado", no comprende a qué peligro concreto se refiere el adulto; lo que capta es únicamente la sensación de miedo o preocupación que transmiten las palabras.
La especialista detalló que emplear la misma frase en situaciones muy distintas —como correr, trepar o cargar objetos— impide que el niño asocie la advertencia con una causa o un comportamiento específico. Como resultado, el mensaje pierde efectividad.
Hall alertó que la repetición constante de estas expresiones puede generar dos reacciones contradictorias. Mientras algunos niños se vuelven más temerosos e indecisos, otros terminan ignorando la advertencia por completo, al perder esta todo significado con el tiempo.
Como alternativa, la psicóloga recomienda utilizar instrucciones claras y directas. Frases como "sujeta el pasamanos" o "camina despacio en las escaleras" ayudan al niño a identificar el peligro real y a aprender cómo actuar de forma segura.
Hall subrayó que los niños necesitan, en ocasiones, enfrentarse a experiencias sencillas y cometer errores menores para desarrollar confianza en sí mismos y capacidad para evaluar riesgos.
La experta considera que la frase "ten cuidado" suele surgir como un reflejo automático de los padres, por lo que no es necesario eliminarla por completo. Lo ideal, según ella, es acompañarla de instrucciones específicas que brinden al niño una comprensión más clara de la situación.



