Líbano
El ministro Fadi Mekki afirma que Líbano busca recuperar su soberanía y territorio en las negociaciones, no rendirse.

A pesar del colapso y las crisis, la administración libanesa aún puede garantizar servicios públicos mínimos, según el ministro de Estado para el Desarrollo Administrativo, Fadi Mekki. Para reactivar las instituciones del Estado, Mekki considera necesario abordar la crisis de vacantes y la falta de recursos, señalando que el presupuesto de su ministerio no supera los 590.000 dólares.
Durante un encuentro, Mekki subrayó que la prioridad nacional actual es detener la matanza y la destrucción, y preservar la unidad interna. Afirmó que el gobierno libanés está comprometido con extender la autoridad del Estado sobre todo el territorio y con la exclusividad de las armas en manos del Estado, al mismo tiempo que busca recuperar los territorios ocupados mediante la vía negociadora, protegiendo el interés nacional y la soberanía libanesa.
Las negociaciones actuales no son de paz, sino que buscan en una primera fase detener las hostilidades y asegurar la retirada israelí, explicó Mekki. Cualquier enfoque posterior se mantendrá dentro del marco de la Iniciativa de Paz Árabe y las resoluciones de la Liga de los Estados Árabes, añadió.
El ministro insistió en que Líbano no acude a las negociaciones desde una posición de rendición, sino desde la búsqueda de recuperar la tierra y la soberanía, y liberar todo el territorio libanés. Mekki envió un mensaje a los habitantes de su pueblo, Habouch, y a los sureños en general, asegurando que el regreso es inevitable, aunque espera que se produzca con el menor daño posible, dadas las agresiones diarias y la destrucción sistemática que sufre la región.
En otro orden, Mekki abordó las circunstancias de su postura durante las sesiones del Consejo de Ministros del 5 y 7 de agosto de 2025. Explicó que enfrentó grandes presiones en el tema de la exclusividad de las armas, y que su decisión de retirarse de la sesión del 7 de agosto se debió a su deseo de calmar el clima político y preservar el interés nacional, que sigue siendo la brújula principal.
En el ámbito financiero, Mekki consideró que las reformas estructurales, incluyendo la auditoría forense, la reevaluación del sector bancario y la mejora de la gobernanza, son una puerta de entrada esencial para recuperar los derechos de los depositantes y reconstruir la confianza en el Estado y sus instituciones. El ministro señaló que su formación tecnocrática podría ser más adecuada para las vías reformistas y de rescate dentro del gobierno, mientras que las crisis políticas y las circunstancias excepcionales imponen desafíos de otra naturaleza.



