Mundo
40 naciones se unen a misión naval en el estrecho de Ormuz
Más de 40 países se reúnen este lunes para definir su aporte militar a una misión europea liderada por Reino Unido y Francia que protegerá buques comerciales en el estrecho de Ormuz, una vez que se consolide un alto el fuego estable.

Un total de 40 naciones y más están convocadas a una reunión este lunes para definir los recursos militares que aportarán a una operación naval de carácter defensivo. La iniciativa, encabezada por Reino Unido y Francia, tiene como objetivo escoltar y proteger a los buques mercantes que transiten por el estrecho de Ormuz, pero solo se activará cuando se alcance un alto el fuego firme y sostenible en la región.
Según información difundida por Bloomberg, los países participantes ofrecerán capacidades especializadas que abarcan desde la eliminación de minas marítimas hasta la escolta de naves comerciales y patrullajes aéreos para defensa antiaérea. La misión, descrita como puramente defensiva, busca devolver la confianza a las navieras globales para que reanuden el tránsito por esta vía marítima, considerada una de las arterias más vitales para el suministro mundial de petróleo.
Liderazgo y planificación operativa
El encuentro será presidido por el ministro de Defensa británico, John Healey, junto a su homóloga francesa, Catherine Vautrin. Esta cita es la culminación de reuniones preparatorias que los planificadores militares celebraron en Londres durante el pasado mes de abril, con el propósito de transformar el acuerdo político en planes operativos concretos.
Healey declaró: "Estamos convirtiendo el acuerdo diplomático en planes militares prácticos para restaurar la confianza en la navegación a través del estrecho de Ormuz". Las autoridades implicadas subrayan que el despliegue no se pondrá en marcha hasta verificar que la tregua se mantiene estable.
Advertencia desde Irán
La reacción desde Teherán no se hizo esperar. Kazem Gharibabadi, vicecanciller iraní, advirtió que cualquier iniciativa de este tipo será interpretada como una escalada de la guerra que Estados Unidos e Israel libran contra Irán, y que recibirá una respuesta militar. En un comunicado, Gharibabadi afirmó: "Cualquier despliegue y estacionamiento de destructores de fuera de la región alrededor del estrecho de Ormuz, bajo el pretexto de 'proteger la navegación', no es más que una escalada de la crisis, una militarización de una vía fluvial vital y un intento de encubrir las verdaderas raíces de la inseguridad en la región".
Irán cerró de facto el estrecho de Ormuz —por donde normalmente transita una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo— tras el estallido de la guerra, que comenzó con ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero. Desde entonces, Estados Unidos impuso un bloqueo naval. Esta interrupción ha desestabilizado los mercados de petróleo y gas, provocando un fuerte aumento en los precios de los combustibles y agravando la presión sobre los consumidores a nivel global.
Despliegue británico y críticas de Trump
Como parte de la misión, el Reino Unido desplegará uno de sus buques de guerra, el HMS Dragon, una fragata con capacidad para destruir misiles guiados. La operación no comenzará hasta que se logre un alto el fuego sostenible o un acuerdo de paz.
Cabe recordar que el presidente estadounidense, Donald Trump, había criticado previamente a Reino Unido y a otros países de la OTAN por su reticencia a enviar fuerzas navales para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz. Trump también censuró a Londres por ofrecer el envío de portaaviones demasiado tarde, según su criterio, calificando a esos buques de "juguetes".





