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Una organización ambientalista reporta una posible mancha de crudo frente a la isla Kharg, vinculada a la infraestructura petrolera iraní.

Una mancha de crudo, detectada frente a la costa de la isla iraní de Kharg, podría estar relacionada con la infraestructura petrolera del país, según afirmó este sábado una organización ambientalista. Imágenes satelitales muestran una "reducción significativa" en su extensión, aunque el origen del derrame sigue sin confirmarse.
En los últimos días, satélites captaron lo que parece ser una fuga de petróleo en las aguas cercanas al oeste de la pequeña isla, un punto clave para las exportaciones de Teherán. La causa del vertido, que se extiende sobre el golfo Pérsico, aún no ha sido determinada.
El Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente, con sede en el Reino Unido, señaló que "la causa y el origen de esta mancha siguen siendo desconocidos y no pueden identificarse de manera concluyente solo con las imágenes disponibles".
El investigador del observatorio, Leon Moreland, explicó que "la infraestructura marina podría ser una fuente potencial, pero no podemos determinar un punto de origen de manera definitiva ni atribuir el derrame a una causa específica por ahora". No obstante, añadió que "la mancha parece visualmente consistente con petróleo, basándose en el análisis de las imágenes capturadas a través del Observatorio Europeo Copérnico".
Reportes de medios, como Fox News, han sugerido que las instalaciones de almacenamiento de petróleo iraníes podrían estar bajo una presión considerable debido al embargo estadounidense sobre los puertos de Irán, lo que dificulta la capacidad del país para exportar crudo.
Moreland también indicó que "no hay evidencia clara de derrames activos adicionales alrededor de la isla, aunque la mancha anterior sigue siendo visible y se desplaza hacia el sur".
El observatorio afirmó que las imágenes de Copérnico parecen mostrar una "reducción significativa" en el área de la mancha en comparación con las imágenes del miércoles pasado. La extensión original se estimó en unos 44 kilómetros cuadrados (17 millas cuadradas).
Sin embargo, la empresa Orbital EOS, especializada en monitoreo de derrames de petróleo, informó al diario The New York Times que el jueves la mancha superaba las 20 millas cuadradas (52 kilómetros cuadrados).