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Estados Unidos impuso sanciones a diez personas y empresas en China y Hong Kong por respaldar la adquisición de armas y materiales para drones por parte de Irán.

Diez individuos y compañías en China y Hong Kong fueron sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, según un comunicado oficial emitido al amanecer del sábado. La medida apunta a entidades que facilitan al ejército iraní la obtención de armas y materias primas empleadas en la fabricación de drones "Shahed".
De los diez objetivos, dos tienen sede en China continental y tres en Hong Kong, detalló el Tesoro. Paralelamente, el Departamento de Estado estadounidense añadió cuatro entidades más a la lista negra por su vinculación con actividades relacionadas con armas convencionales iraníes.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró: "Seguiremos trabajando para mantener la seguridad de Estados Unidos y atacar a individuos y empresas extranjeras que suministran armas al ejército iraní para su uso contra las fuerzas estadounidenses".
Esta ronda de sanciones se produce días antes del viaje previsto del presidente Donald Trump a China, donde se reunirá con su homólogo Xi Jinping. La visita ocurre en medio de esfuerzos estancados para poner fin a la guerra en Irán y crecientes tensiones con Pekín.
Diplomáticos indicaron el viernes que Washington modificó el borrador de su resolución en Naciones Unidas, que exige a Irán detener los ataques y no sembrar minas en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, fuentes diplomáticas descartaron que estos cambios impidan que China y Rusia ejerzan su derecho a veto.
Un veto de China resultaría incómodo justo antes de la visita de Trump a Pekín la próxima semana, donde se espera que la guerra en Irán encabece la agenda.
Un borrador actualizado distribuido entre los miembros del Consejo de Seguridad el jueves, al que tuvo acceso Reuters, eliminó una cláusula basada en el Capítulo VII de la Carta de la ONU, que autoriza al Consejo a imponer medidas que van desde sanciones hasta acción militar. No obstante, el texto mantiene un lenguaje duro contra Irán e incluye un párrafo que estipula que, en caso de incumplimiento, el Consejo se reunirá nuevamente para considerar "medidas efectivas... incluyendo sanciones, para garantizar la libertad de navegación en la región".
Aún no se ha fijado una fecha para la votación del Consejo sobre el proyecto de resolución.



