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Estados Unidos modificó su proyecto de resolución en la ONU contra Irán por el estrecho de Ormuz, pero diplomáticos anticipan que China y Rusia podrían vetarlo.

La posibilidad de que China y Rusia ejerzan su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU planea sobre el nuevo proyecto de resolución estadounidense contra Irán, según indicaron fuentes diplomáticas este viernes. El texto, que exige a Teherán detener los ataques y abstenerse de sembrar minas en el estrecho de Ormuz, fue modificado por Washington, pero los cambios no serían suficientes para disuadir a Pekín y Moscú de bloquearlo.
Un veto chino resultaría particularmente incómodo para Pekín justo antes de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a China la próxima semana, donde se espera que el conflicto con Irán ocupe un lugar central en la agenda bilateral.
Una versión actualizada de la resolución, distribuida entre los miembros del Consejo de Seguridad el jueves por la tarde y revisada por Reuters, eliminó la referencia explícita al Capítulo VII de la Carta de la ONU. Ese capítulo permite al Consejo imponer medidas que van desde sanciones hasta acciones militares. Sin embargo, el lenguaje duro contra Irán se mantiene, al igual que una cláusula que advierte que, en caso de incumplimiento, el Consejo se reunirá nuevamente para considerar "medidas efectivas... incluyendo medidas de sanciones, para garantizar la libertad de navegación en la región". Aún no se ha fijado una fecha para la votación.
El texto no autoriza explícitamente el uso de la fuerza, pero tampoco lo descarta. Subraya "el derecho de los Estados miembros... a defender sus buques frente a ataques y amenazas, incluyendo aquellas que socavan los derechos y libertades de navegación".
El mes pasado, Rusia y China ya hicieron uso de su veto en el Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros, para bloquear un proyecto de resolución anterior respaldado por Estados Unidos, que según críticos allanaba el camino para una acción militar estadounidense contra Irán.
Diplomáticos señalaron que la versión original de la resolución actual, redactada por Estados Unidos y Baréin y presentada a los miembros del Consejo para su revisión esta semana, encontró una fuerte oposición de China y Rusia. Un diplomático de la ONU explicó que, a pesar de eliminar la mención al Capítulo VII, como ya ocurrió con la resolución del mes pasado, el nuevo borrador no aborda las objeciones planteadas por Pekín y Moscú.
La misión china ante la ONU declinó hacer comentarios sobre el nuevo borrador, mientras que la misión rusa tampoco ha respondido hasta el momento.
En un comunicado emitido el jueves, la misión rusa instó a los miembros del Consejo de Seguridad a abstenerse de "aprobar proyectos de resolución escalatorios y unilaterales" que podrían "desatar una nueva ola de escalada en Oriente Medio". El texto añadió que "precisamente por esta razón, Rusia y China bloquearon el 7 de abril la adopción de un proyecto de resolución sobre la situación en el estrecho de Ormuz".
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó el martes la resolución propuesta como una prueba de la relevancia de la ONU e instó a China y Rusia a no usar su veto en su contra.



