Tecnología y ciencia
Apple y Meta advierten que una ley canadiense podría forzarlas a debilitar el cifrado de sus dispositivos y servicios.

Dos gigantes tecnológicos, Apple y Meta, han expresado su oposición pública a un proyecto de ley en Canadá que, según afirman, podría obligarlas a romper o debilitar los sistemas de cifrado en sus dispositivos y servicios si se aprueba. El proyecto, identificado como C-22, fue presentado por el gobierno liberal canadiense, que obtuvo una mayoría parlamentaria el mes pasado, y actualmente se debate en la Cámara de los Comunes.
Las autoridades policiales canadienses sostienen que la legislación les permitiría investigar amenazas de seguridad de manera más rápida y eficaz. Sin embargo, las empresas tecnológicas lo ven como una amenaza directa a la seguridad de los usuarios, enmarcado en una tendencia global de gobiernos que buscan ampliar el "acceso legal" a datos cifrados.
El cifrado de extremo a extremo garantiza que solo el usuario pueda acceder a sus datos, sin que la empresa o las autoridades puedan leerlos sin la clave de descifrado. Esta tecnología es fundamental en servicios como WhatsApp, de Meta, e iMessage, de Apple, y se considera una herramienta clave contra el espionaje y los ciberataques.
Expertos señalan que el proyecto de ley canadiense contiene cláusulas que podrían asemejarse a una orden previa del Reino Unido, donde las autoridades exigieron a Apple acceso a datos cifrados en la nube. Ante esa presión, Apple retiró la función de almacenamiento en la nube completamente cifrado de extremo a extremo. Reportes indican que Estados Unidos intervino posteriormente con el Reino Unido por temor a violar un tratado internacional sobre datos de computación en la nube.
En un comunicado oficial, Apple afirmó que el proyecto de ley, en su redacción actual, "amenaza su capacidad para ofrecer las funciones de privacidad y seguridad que los usuarios esperan". La compañía subrayó que la legislación podría permitir al gobierno canadiense obligar a las empresas a introducir "puertas traseras" en sus sistemas, algo que, según recalcó, "nunca hará".
Por su parte, Meta advirtió en una declaración escrita que los amplios poderes, la escasa supervisión y la falta de garantías claras en el proyecto de ley podrían hacer que los ciudadanos canadienses estén "menos seguros" en lugar de protegerlos. La empresa señaló que el texto actual podría obligar a las empresas a crear o mantener capacidades técnicas para romper o debilitar el cifrado, o incluso a instalar software de espionaje gubernamental en los sistemas.
En respuesta, un portavoz del Ministerio de Seguridad Pública de Canadá aseguró que la ley no obligará a las empresas a introducir vulnerabilidades de seguridad sistemáticas en sistemas de protección como el cifrado. El portavoz agregó que las propias empresas tienen un conocimiento preciso de sus sistemas y un interés directo en mantener su seguridad.



