Copa Mundial 2026
Cristiano Ronaldo, máximo goleador histórico, se prepara para su sexto Mundial en busca del único título que le falta: la Copa del Mundo.

Cristiano Ronaldo afirmó en una ocasión: «No persigo los números, son ellos los que me persiguen», frase que resume una trayectoria excepcional de más de 25 años en la que ha batido numerosos récords individuales en el fútbol. Mientras se prepara para disputar la Copa Mundial de la FIFA 2026, el título mundial sigue siendo la única pieza que falta en su extenso palmarés.
Según un informe de la red The Athletic, Ronaldo, que cumplió 41 años en febrero pasado, afrontará su sexta participación en un Mundial, un logro sin precedentes si juega en esta edición. A pesar de poseer el récord mundial de partidos internacionales y de goles internacionales, junto a una amplia colección de premios individuales y colectivos, la Copa del Mundo continúa siendo un título esquivo para uno de los mejores jugadores de la historia.
En su carrera, Ronaldo ha anotado 143 goles con su selección nacional, cifra que representa el mayor registro en la historia del fútbol internacional. Además, tiene el récord de 140 goles en la Liga de Campeones de la UEFA. Ha ganado cinco Balones de Oro, más que cualquier otro jugador europeo, y ha sido subcampeón en seis ocasiones. Su palmarés incluye 35 títulos importantes obtenidos en más de 1300 partidos oficiales a lo largo de 24 años.
Portugal, que ocupa el quinto lugar en el ranking mundial, es considerado teóricamente un equipo competitivo en el Mundial actual. La selección cuenta con una generación destacada encabezada por Bernardo Silva, Bruno Fernandes, João Neves y Vitinha, nombres que han llevado a muchos a calificar su mediocampo como uno de los mejores del mundo. El equipo lideró su grupo europeo de clasificación, que incluyó a Irlanda, Hungría y Armenia, finalizando con una victoria contundente de 9-1 sobre Armenia.
Sin embargo, la historia no ofrece muchas razones para el optimismo portugués. La mejor actuación de Ronaldo en un Mundial fue alcanzar las semifinales en la edición de 2006 en Alemania, cuando tenía 21 años. En aquella ocasión, Portugal fue eliminado por Francia tras un gol de penalti ejecutado por Zinedine Zidane, perdiendo así la oportunidad de disputar la final. Desde entonces, Portugal no ha logrado acercarse a la final del torneo.
Ronaldo sí condujo a Portugal a ganar la Eurocopa 2016 en Francia, el primer título importante en la historia del equipo nacional, pero la Copa del Mundo sigue siendo un objetivo pendiente.
En el Mundial de Sudáfrica 2010, Portugal solo anotó en un partido de los cuatro disputados. Empató sin goles contra Costa de Marfil y Brasil, goleó 7-0 a Corea del Norte y fue eliminado en octavos de final tras perder 1-0 contra España. Curiosamente, Ronaldo fue elegido mejor jugador en los tres partidos de la fase de grupos, aunque no pudo llevar a su equipo más allá.
En Brasil 2014, Portugal sufrió una derrota contundente de 4-0 ante Alemania, empató 2-2 con Estados Unidos y venció 2-1 a Ghana con un gol tardío de Ronaldo, pero quedó eliminado en la fase de grupos por diferencia de goles.
En Rusia 2018, Ronaldo ofreció una de sus mejores actuaciones internacionales al anotar un triplete contra España en un empate 3-3, marcó el gol de la victoria contra Marruecos y empató 1-1 frente a Irán. Sin embargo, el equipo fue eliminado en octavos tras perder 2-1 contra Uruguay.
En Qatar 2022, Ronaldo disputó el torneo con 37 años. Marcó un penalti ante Ghana, convirtiéndose en el primer jugador en anotar en cinco ediciones distintas de la Copa del Mundo y en el segundo jugador de mayor edad en marcar en el torneo, detrás del camerunés Roger Milla. No obstante, Portugal fue eliminado en cuartos de final por Marruecos, partido en el que Ronaldo estuvo en el banquillo y entró en la segunda mitad sin poder cambiar el resultado.
Tras la eliminación en Qatar, Ronaldo publicó un mensaje emotivo en el que afirmó que ganar la Copa del Mundo era su mayor sueño deportivo, pero señaló que siempre dio todo por Portugal y no escatimó esfuerzos para lograrlo.
A pesar de la importancia que tiene la Copa del Mundo para evaluar a los jugadores, la historia está llena de leyendas que nunca lograron levantar el trofeo. Alfredo Di Stéfano, argentino de origen español, no lo ganó. Johan Cruyff, holandés, tampoco. Lo mismo ocurre con Paolo Maldini, Michel Platini, Zico, Sócrates, Ferenc Puskás y Lev Yashin.
Portugal ocupa un lugar especial en esta lista debido a su leyenda histórica Eusébio, quien en el Mundial de 1966 ofreció una de las mejores actuaciones individuales del torneo. Con 24 años y siendo el mejor jugador de Europa, condujo a Portugal a vencer a Brasil 3-1, anotando dos goles en un partido que enfrentó al mejor jugador europeo contra el mejor jugador sudamericano de entonces, Pelé.
En cuartos de final contra Corea del Norte, Eusébio remontó un marcador adverso de 0-3 con cuatro goles, pero Portugal perdió en semifinales 2-1 ante Inglaterra, a pesar de que Eusébio anotó un nuevo gol. Años después, declaró: «Fui el mejor jugador del mundo y máximo goleador, hice todo... lo único que no conseguí fue ganar la Copa del Mundo».
Johan Cruyff, líder del fútbol total holandés, llevó a su país a la final de 1974, donde perdió 2-1 contra Alemania Occidental. No participó en el Mundial de 1978 pese a la clasificación de Holanda debido a amenazas contra él y su familia, terminando su carrera internacional sin un título mundial.
La lista también incluye a George Best, leyenda de Irlanda del Norte; George Weah, único africano ganador del Balón de Oro; Raymond Kopa, y Just Fontaine, quien ostenta el récord de más goles en una sola Copa del Mundo con 13 en 1958, sin haber ganado el título.
Raúl, español, vivió una situación similar, ya que la histórica victoria de España en 2010 ocurrió tras su retiro internacional tras 102 partidos. Lo mismo sucedió con Claude Makélélé, que perdió la final de 2006 con Francia ante Italia en penales.
Otros nombres destacados son Michael Ballack, que no pudo jugar la final de 2002 por suspensión; Luka Modrić, que llevó a Croacia a la final de 2018 y semifinales en 2022 sin ganar el título; y Rafael Márquez, mexicano que disputó cinco Mundiales consecutivos sin avanzar a cuartos de final.
Roberto Baggio, italiano, es recordado por su penal fallado en la final de 1994 contra Brasil, aunque fue clave para que Italia alcanzara esa final con goles decisivos en fases eliminatorias.
Estos ejemplos muestran que la Copa del Mundo no es el único criterio para medir la grandeza. Numerosos factores influyen en el destino de las selecciones, desde la calidad de los rivales, lesiones, sanciones, hasta circunstancias históricas y demográficas. Solo ocho selecciones han ganado la Copa Mundial en la historia, lo que implica que la mayoría de los mejores jugadores no tuvieron una verdadera oportunidad de levantar el trofeo.
Por ello, independientemente de si Ronaldo logra o no llevar a Portugal a la gloria en 2026, su lugar entre los grandes del fútbol está asegurado desde hace años. La Copa del Mundo podría añadir un nuevo capítulo a su historia, pero no definirá el legado de un jugador que ya es una de las figuras más influyentes y exitosas en la historia del deporte.



