Copa Mundial 2026
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mantiene un estilo de vida ostentoso y utiliza un avión privado para asistir a partidos en el Mundial 2026.

Un informe periodístico reveló detalles sobre la rutina diaria de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, durante la Copa Mundial que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México.
Según el diario The Telegraph, en un barrio de Miami Beach, una escena sorprendió a los presentes: una caravana de motocicletas Harley Davidson de la policía circulaba a gran velocidad por las calles de Miami, con luces intermitentes y sirenas encendidas.
En el centro de la comitiva, un vehículo todoterreno negro con vidrios oscuros transitaba por la famosa calle Collins, atrayendo la atención de los transeúntes. Un turista británico susurró al periódico: "Debe ser Trump". Sin embargo, se trataba de Gianni Infantino, reflejando el estilo de vida lujoso del presidente de la FIFA durante el Mundial 2026.
Desde el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el estadio Azteca, Infantino no ha dejado de desplazarse por diversas ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, San Francisco, Vancouver, Los Ángeles, Miami y Seattle. En pocos días, este ciudadano suizo ha cruzado el continente en múltiples ocasiones.
Gracias al avión privado proporcionado por la aerolínea Qatar Airways, ha asistido a dos partidos en un mismo día en varias ocasiones, con un costo estimado entre 400,000 y 800,000 euros para todo el torneo. Este nivel de desplazamiento resulta inalcanzable para cualquier aficionado, periodista o incluso jugador de las selecciones nacionales participantes.
La presencia constante de Infantino, captada en numerosas imágenes donde aparece sonriente en las gradas, se acompaña de un estilo de vida que inevitablemente invita a comparaciones.
De acuerdo con cifras publicadas por la FIFA, el presidente recibe un salario anual total de 2.44 millones de euros.
Para 2025, sus compensaciones acumuladas alcanzaron los 4.24 millones de euros, incluyendo un bono por desempeño de 1.8 millones de euros. Mientras Infantino se traslada de estadio en estadio escoltado por la policía, los aficionados enfrentan una realidad muy distinta.
Se estima que el precio promedio de una entrada es de 1,603 dólares, y el costo total para seguir a un equipo puede superar los 60,000 dólares, incluyendo boletos de avión, alojamiento y transporte entre ciudades anfitrionas, para quienes desean acompañar a su selección hasta la final.
Incluso algunas familias de jugadores internacionales han optado por limitar sus desplazamientos, con algunos decidiendo establecerse en Florida en lugar de viajar miles de kilómetros a través de tres países para apoyar a su selección nacional.
La disparidad entre la movilidad de Infantino, que asiste a dos partidos diarios en su avión privado, y las dificultades que enfrentan los aficionados para adquirir una sola entrada, era esperada por los críticos. Sin embargo, resulta aún más llamativa frente a los numerosos problemas de visados que afectan a ciertos jugadores, especialmente al equipo iraní, además de dificultades administrativas que obligaron, por ejemplo, a la selección uruguaya a posponer su viaje.
Frente a las críticas dirigidas a la organización, Gianni Infantino declaró: "A veces es bueno relajarse. Estamos intentando resolver todos los problemas. En ocasiones, gritar y amenazar tiene un efecto contrario".
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