Copa Mundial 2026
Un grupo de hackers vinculado a Irán asegura haber hackeado drones del FBI y amenaza con atacar el Mundial 2026; EE. UU. ofrece 10 millones de dólares por información.

Un grupo de piratas informáticos relacionado con Irán afirmó haber hackeado drones pertenecientes al FBI, amenazando con interferir en las competiciones del Mundial de Fútbol 2026, según informó el diario francés "L'Équipe".
La agrupación, que se identifica como "Hanzala", asegura haber tomado control de datos de drones del FBI y advierte sobre posibles sabotajes durante el torneo mundialista.
La organización privada de inteligencia "Site", especializada en monitorear actividades electrónicas de grupos extremistas, publicó un comunicado emitido por "Hanzala".
En dicho comunicado, el grupo sostiene que posee "todas las imágenes y registros de sospechosos" captados por los drones policiales estadounidenses durante "meses".
Los hackers aseguran haber comprometido drones equipados con tecnología de visión en primera persona (FPV), además de sistemas de reconocimiento facial y lectura de matrículas que utiliza el FBI en sus operaciones antiterroristas.
En el texto difundido por "Site", "Hanzala" advierte: "Es mejor que refuercen la seguridad en el Mundial; no tenemos simpatía por algunos de estos equipos. Recuerden bien: drones FPV están por todas partes, y no saben cuándo uno podría infiltrarse en el autobús de su equipo".
El FBI suele desplegar drones para proteger el espacio aéreo y prohíbe el vuelo de otros aparatos sobre los estadios estadounidenses que albergarán partidos del Mundial, así como en eventos relacionados con el torneo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya había alertado sobre la amenaza de ciberataques de origen iraní tras los bombardeos estadounidenses e israelíes en Teherán en febrero pasado, que intensificaron las tensiones en Oriente Medio.
El grupo "Hanzala", que muchos expertos en ciberseguridad sospechan está vinculado al gobierno iraní, publicó imágenes y videos que supuestamente fueron captados con los drones hackeados, aunque algunas fuentes de seguridad dudan de la veracidad de estas afirmaciones.
Debido a la gravedad de estas amenazas, el Departamento de Estado estadounidense ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares a quien proporcione información que permita identificar o localizar a los miembros de esta agrupación.



