Cultura y sociedad
Analistas de GNET advierten que los videos virales de frutas y vegetales creados con inteligencia artificial pueden normalizar la violencia y servir como puerta de entrada al extremismo violento entre niños y adolescentes.

Un análisis reciente de la red global especializada en extremismo y tecnología, conocida como GNET, plantea una advertencia inusual: los videos infantiles generados por inteligencia artificial —en particular aquellos protagonizados por personajes antropomórficos de frutas y verduras— podrían estar contribuyendo silenciosamente a la radicalización violenta de menores. Estos contenidos, ampliamente difundidos en redes sociales, ya no se limitan a historias triviales o ligeramente sugerentes, sino que incorporan progresivamente escenas de tortura, mutilación y violencia extrema.
La mayoría de estos videos comienzan con tramas aparentemente inocuas: triángulos amorosos entre manzanas, despidos laborales de plátanos o conflictos fraternales entre zanahorias. Algunos incluso contienen elementos eróticos sutiles. Sin embargo, según el informe de GNET, una proporción creciente adopta un patrón identificado como “violencia de frutas y verduras impulsada por IA”, caracterizado por representaciones gráficas de sufrimiento físico intenso y actos crueles sistemáticos. La fuente Futurism documenta este giro temático como una tendencia observable en plataformas digitales.
El análisis va más allá de la mera representación estilizada de la violencia. Sus autores señalan que numerosos videos incluyen personajes que simulan pertenecer a organizaciones o corrientes ideológicas específicas: bandas criminales, grupos de extrema derecha y corrientes nihilistas radicales. Estas asociaciones no son implícitas ni abstractas, sino que se expresan mediante símbolos visuales, vestimenta codificada o contextos narrativos directamente alineados con dichas ideologías.
Los analistas sostienen que este tipo de contenido “refuerza la atracción hacia la violencia por sí misma”, facilitando la propagación gradual de lo que denominan “poesía de la violencia” en espacios digitales frecuentados por jóvenes. Además, subrayan que dicho material “puede preparar el terreno para el consumo posterior de otros contenidos audiovisuales que promueven la violencia, conduciendo a los usuarios jóvenes hacia el extremismo en línea y la normalización del material violento.”
El informe de GNET no constituye una investigación empírica rigurosa, sino principalmente un análisis cualitativo preliminar. No se confirma aún, mediante estudios académicos controlados, si la exposición a estos videos genera efectivamente conductas violentas o adherencia ideológica entre los menores. El documento reconoce implícitamente sus propias limitaciones al citar, al menos una vez, un artículo de opinión generado íntegramente por inteligencia artificial.
GNET opera como el brazo investigador del Foro Mundial de Internet contra el Terrorismo. Esta organización recibe financiación y está gestionada por representantes del sector tecnológico. Ha sido objeto de críticas públicas por su papel en la promoción de mecanismos de vigilancia digital y por su cercanía con políticas de moderación de contenidos impulsadas desde el ámbito privado.
La cuestión central no radica únicamente en determinar si la IA “conduce” a la violencia, sino en la capacidad sin precedentes de estas herramientas para producir cantidades masivas de material audiovisual sin supervisión humana. Gran parte de este flujo proviene de granjas de bots y se distribuye automáticamente. Los niños, cuyo pensamiento crítico y alfabetización mediática aún están en desarrollo, resultan especialmente vulnerables a esta avalancha algorítmica.
Tal volumen de producción permite no solo glorificar la violencia, sino también manipular procesos democráticos, fomentar el racismo y amplificar cualquier otra patología social. Independientemente del tema específico que aborde cada video, es precisamente esta capacidad ilimitada de generación, distribución y personalización lo que convierte al contenido generado por IA en una amenaza objetiva y tangible.



