Cultura y sociedad
Expertos en meteorología advierten que un poderoso fenómeno climático conocido como 'Súper Niño' podría hacer del verano de 2026 el más caluroso jamás registrado, con impactos globales como olas de calor, sequías y tormentas.

Los expertos en meteorología han advertido que un poderoso fenómeno climático conocido como "Súper Niño" podría hacer del verano de 2026 el más caluroso jamás registrado. El fenómeno de El Niño se define como un patrón climático natural que ocurre debido al aumento de la temperatura de las aguas superficiales en el océano Pacífico, lo que calienta el aire sobre ellas y provoca perturbaciones climáticas globales como olas de calor, sequías y tormentas.
El "Súper Niño" se diferencia del normal solo en su intensidad, ya que se define como un calentamiento del océano de 4 grados Celsius o más por encima del promedio normal, mientras que el normal es inferior a eso. Cabe señalar que actualmente, la temperatura del océano Pacífico está entre dos y tres grados por encima de su promedio normal, lo que significa que las condiciones están preparadas para el desarrollo del fenómeno.
Las proyecciones indican una probabilidad del 62% de que se forme un "Niño" normal, y un 25% de que se forme un "Súper Niño" entre junio y agosto. Si se cumplen las proyecciones del "Súper Niño", es probable que 2026 sea el año más cálido en la historia registrada.
Aunque los impactos más severos suelen concentrarse en el océano Pacífico y las Américas, Europa no estará exenta de estos cambios. En el sur de Europa, los años de "Niño" están asociados con veranos más cálidos y secos, lo que significa un mayor riesgo de olas de calor en España, Grecia y Portugal. En cuanto a Gran Bretaña, El Niño no controla directamente su clima, pero afecta los patrones atmosféricos más amplios, lo que podría provocar un calor superior al normal, pero también aumenta el riesgo de lluvias torrenciales y tormentas eléctricas en verano.
Asia también enfrenta el riesgo de un fuerte fenómeno de El Niño que podría causar tres desastres simultáneos: aumento de la demanda de energía, disminución de la generación de energía hidroeléctrica y destrucción de cultivos agrícolas. El cambio climático complica aún más el panorama, ya que los científicos creen que el calentamiento del planeta podría hacer que los impactos de El Niño sean más severos; la combinación de un planeta ya cálido con el fenómeno de El Niño produce un clima más extremo.
Cabe destacar que la última vez que ocurrió un "Súper Niño" fue en 2015, y causó inundaciones, sequías e incendios forestales que afectaron a decenas de millones en todo el mundo, lo que hace que la preparación para este fenómeno sea de suma importancia. El "Súper Niño" más fuerte jamás registrado ocurrió en los años 1997-1998, y provocó una sequía severa e incendios forestales devastadores en Indonesia que arrasaron millones de hectáreas.



