Cultura y sociedad
El silencio sobre los sentimientos es un fenómeno común que muchos enfrentan, pero que conlleva profundas complejidades psicológicas y físicas. En este contexto, la <strong>Dra. Anastasia Kardiakos</strong>, especialista en psicología familiar, explica las verdaderas razones detrás de esta reticencia, advirtiendo sobre las consecuencias de reprimir lo que sentimos.

El silencio sobre los sentimientos es un fenómeno común que muchos enfrentan, pero que conlleva profundas complejidades psicológicas y físicas. En este contexto, la Dra. Anastasia Kardiakos, especialista en psicología familiar, explica las verdaderas razones detrás de esta reticencia, advirtiendo sobre las consecuencias de reprimir lo que sentimos.
La Dra. Kardiakos afirma que la negativa a expresar sentimientos a menudo está relacionada con una serie de miedos psicológicos arraigados, entre los que destacan:
Miedo a perder el control: Muchos temen "ahogarse" en sus emociones una vez que comienzan a describirlas, creyendo que expresarlas les hará perder el equilibrio. Sin embargo, desde la perspectiva de la psicología fisiológica, ocurre lo contrario; hablar de los sentimientos reduce su intensidad, mientras que la represión aumenta su peso.
Miedo a parecer débil: Algunos temen ser etiquetados como "débiles" o "problemáticos" si expresan su malestar, lo que les lleva a reprimir sentimientos completamente naturales para evitar críticas.
Residuos de la infancia y sentimiento de vergüenza: Para algunos, la razón se remonta a una educación temprana que asoció la expresión de sentimientos con la vergüenza, creando en la edad adulta la creencia de que los sentimientos genuinos hacen que una persona sea socialmente "inaceptable".
La experta en psicología advierte que dejar de "desahogarse" de las emociones lleva a la acumulación de estrés, lo que se manifiesta de diversas formas:
Síntomas psicológicos: Aumento de los niveles de ansiedad, apatía e irritabilidad constante.
Síntomas físicos (enfermedades psicosomáticas): Espasmos musculares, dolores de cabeza crónicos y problemas digestivos que no encuentran una explicación médica clara.
Deterioro de las relaciones: El silencio emocional dificulta la discusión con la pareja, generando sentimientos de resentimiento y frialdad emocional, lo que socava los pilares de la relación.
Según la Dra. Kardiakos, aprender a expresar los sentimientos es una "habilidad" que requiere seguir pasos bien pensados:
Observación y reconocimiento: Comienza observando cómo te sientes en el momento actual sin juzgar.
Etiquetado: Intenta dar un nombre específico a lo que sientes (por ejemplo: frustración, ansiedad, celos o tristeza).
Expresión: Después de comprender y nombrar, es más fácil comunicar estos sentimientos a los demás con claridad y calma.
Expresar los sentimientos no es un signo de debilidad, sino una necesidad imperativa para mantener el equilibrio psicológico y físico. El silencio puede parecer una solución temporal, pero es una "bomba de tiempo" que afecta la calidad de tu vida y tus relaciones con los demás.

