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La esposa de Fede Valverde rompe su silencio y arremete contra quienes difunden rumores sobre una pelea con Tchouaméni.

Mina Bonino, esposa del futbolista del Real Madrid Federico Valverde, ha roto su silencio en Instagram para desmentir los rumores que circulan sobre una supuesta pelea entre su marido y su compañero Aurélien Tchouaméni. Con un tono de visible enfado, la influencer calificó lo que se dice como "calumnias constantes" y pidió que dejen en paz a su familia.
Bonino negó categóricamente que hubiera una discusión entre ambos jugadores. Según su versión, la herida en la cabeza de Valverde no fue producto de un puñetazo, sino de un golpe accidental al caerse una mesa. "Todos confirmaron esa versión", aseguró la mujer, que está embarazada de seis meses.
En un mensaje cargado de indignación, Bonino arremetió contra quienes "hablan con total impunidad" y difunden mentiras. Explicó que había intentado manejar la situación en privado, pero se topó con "caras falsas" que la difaman y la exhiben, llegando incluso a inventar rumores sobre su vida personal. La influencer, que tuvo problemas de salud en un embarazo anterior, consideró "inaceptable" el acoso que sufre en una etapa tan delicada.
Las declaraciones de Bonino se producen en medio de un gran revuelo en los medios y redes sociales por lo ocurrido el pasado jueves en la ciudad deportiva de Valdebebas. Según los informes, una discusión entre Valverde y Tchouaméni terminó con el uruguayo siendo trasladado al hospital, donde se le diagnosticó un hematoma y un corte en la cabeza que lo mantendrá alejado de los campos entre 10 y 14 días.
El Real Madrid no se quedó de brazos cruzados ante la situación. El club decidió imponer una sanción económica histórica para sentar un precedente y que ambos jugadores sirvieran de ejemplo. Las medidas fueron las siguientes:
Esta mano dura de la directiva blanca busca reforzar la idea de que la institución está por encima de cualquier individuo, especialmente cuando se acerca un partido crucial como el Clásico ante el Barcelona y el equipo está bajo una enorme presión para no terminar la temporada con las manos vacías.



