Economía
El oro retrocede hacia una segunda pérdida semanal consecutiva, presionado por el dólar y las tasas del Tesoro, mientras los inversores aguardan informes clave sobre empleo.

Los precios del metal dorado descendieron este viernes, encaminándose a acumular su segunda caída semanal consecutiva. Este comportamiento responde al fortalecimiento simultáneo del billete verde y de los rendimientos de la deuda soberana estadounidense. En el mercado, la atención se centra en la inminente publicación de estadísticas laborales que podrían clarificar la trayectoria futura de la política monetaria dictada por la Reserva Federal.
En las operaciones al contado, el valor del oro experimentó una reducción del 0,4%, situándose en 4161,58 dólares por onza. Esta cifra representa una contracción aproximada del 3% desde el inicio de la semana actual. Paralelamente, los contratos futuros estadounidenses con vencimiento en diciembre registraron un descenso del 0,3%, cerrando en 4191,10 dólares.
La moneda norteamericana se dirige hacia ganancias semanales, lo cual incrementa el costo de adquisición de metales cotizados en esta divisa para tenedores de otras monedas. Respecto a la deuda pública, los rendimientos de los bonos del Tesoro a plazos de diez y treinta años tocaron sus máximos niveles desde 2002 durante la jornada del jueves.
El informe de nóminas no agrícolas correspondiente a septiembre está programado para divulgarse a las 12:30 GMT. Durante esta semana, dos miembros del comité de política monetaria de la Fed manifestaron una postura inusualmente clara respecto a la necesidad de recopilar más información antes de decidir sobre un nuevo incremento de tasas.
Indicadores publicados el miércoles revelaron que la inflación en Estados Unidos subió menos de lo previsto en agosto, incluyendo además una revisión a la baja del índice de precios de gastos de consumo personal de julio. Los operadores asignan actualmente solo una probabilidad cercana al 25% de un alza de tasas este mes, frente al 70% estimado semanas atrás. No obstante, mantienen una expectativa del 79% para un aumento en diciembre.
Datos recientes muestran que las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo cayeron a niveles próximos a mínimos históricos de hace 57 años la semana pasada. Asimismo, los despidos registrados en septiembre disminuyeron, señalando una continuidad en la estabilidad del mercado laboral.