Economía
La administración del Fondo de Pensiones Global de Noruega, valorado en 2,3 billones de dólares, recomendó rebajar del 70 % al 50 % el peso de los bonos gubernamentales en su índice de referencia, lo que implicaría una reducción de aproximadamente 80 000 millones de dólares en tenencias de bonos del Tesoro estadounidense.

La administración del Fondo de Pensiones Global de Noruega —cuyo valor asciende a 2,3 billones de dólares— propuso reestructurar su cartera de bonos soberanos con el objetivo de mejorar los rendimientos. Entre las medidas figura una posible reducción de sus tenencias de bonos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por cerca de 80 000 millones de dólares, sustituyéndolas parcialmente por otros instrumentos de renta fija.
En una carta remitida el martes a la ministra de Finanzas de Noruega, la Administración del Banco Central Noruego para Inversiones (NBIM) recomendó disminuir la ponderación asignada a los bonos gubernamentales dentro del índice de referencia de la cartera de renta fija, desde el 70 % actual hasta el 50 %. Según estimaciones del diario Financial Times, esta modificación reduciría las asignaciones globales del fondo a bonos soberanos en unos 106 000 millones de dólares, siendo la mayor parte de ese recorte correspondiente a los títulos estadounidenses.
Actualmente, el fondo destina menos del 26 % de sus activos totales a instrumentos de renta fija. Bajo la propuesta, su participación en bonos del Tesoro estadounidense caería 12,2 puntos porcentuales, mientras que su exposición a instrumentos de renta fija estadounidenses no gubernamentales aumentaría 11,4 puntos porcentuales. La proporción de bonos soberanos británicos se mantendría inalterada, y la de bonos japoneses subiría 2,8 puntos porcentuales.
El fondo sugiere compensar la reducción en bonos del Tesoro con un incremento en la inversión en valores de renta fija de mayor riesgo, especialmente en valores respaldados por hipotecas (MBS). Estos títulos están mayoritariamente garantizados por agencias gubernamentales como Fannie Mae, Freddie Mac y Ginnie Mae, lo que mantiene su calidad crediticia cercana a la de los bonos del Tesoro estadounidense. Aunque su exposición al riesgo de impago soberano estadounidense disminuiría ligeramente, estos instrumentos ofrecen rendimientos marginalmente superiores debido al riesgo asociado a la amortización anticipada de préstamos hipotecarios.
Un portavoz de la NBIM indicó que la exposición del fondo al dólar estadounidense permanecería “sin cambios sustanciales” bajo la nueva propuesta, con una ligera reducción estimada del 0,5 % en su ponderación. Asimismo, destacó que la participación actual del fondo en activos estadounidenses ya es inferior al peso asignado a Estados Unidos en la mayoría de los índices globales de referencia.
La carta señala que una asignación del 50 % a bonos soberanos sería suficiente para cubrir las necesidades de liquidez, incluso durante períodos de turbulencia financiera. El resto del índice debería proporcionar exposición a primas adicionales de riesgo. El documento también propone que Noruega siga el ejemplo de otros grandes fondos soberanos al definir la ponderación de los bonos soberanos según el valor de mercado de la deuda pública total de cada país emisor, en lugar de basarse en su producto interno bruto.
La propuesta fue firmada por Ida Wolden Bache, gobernadora del Banco Central de Noruega, y Nicolai Tangen, director ejecutivo de la NBIM, como respuesta a consultas planteadas previamente por el Ministerio de Finanzas noruego sobre el papel y la estructura de la cartera de bonos. Esta iniciativa se produce tras declaraciones del ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg, en abril, en las que afirmó que el fondo “no tiene intención de reducir su exposición a Estados Unidos”, pese a que algunos parlamentarios noruegos han señalado su elevado grado de dependencia respecto de activos estadounidenses.
El fondo, cuyos activos superan los 2 billones de dólares, opera exclusivamente en mercados externos y se financia con los ingresos derivados de la venta de recursos petrolíferos noruegos. Su función institucional incluye mitigar las fluctuaciones a corto plazo en el presupuesto estatal y acumular ahorros para inversiones futuras en la economía nacional.



