Economía
La FAO reporta que el índice de precios de los alimentos subió un 1,6% en abril, alcanzando su punto más alto desde febrero de 2023, impulsado por el alza de los aceites vegetales.

El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se situó en 130,7 puntos durante abril, un incremento del 1,6% respecto al mes anterior y su nivel más elevado desde febrero de 2023. Este repunte, que marca el valor más alto en más de tres años, estuvo liderado por el encarecimiento de los aceites vegetales, afectados por el conflicto con Irán y el cierre virtual del estrecho de Ormuz.
Maximo Torero, economista jefe de la FAO, explicó que el aumento en los precios de los aceites vegetales responde directamente al alza de los costos energéticos. “Eso, a su vez, incrementa la demanda de biocombustibles elaborados con materias primas orgánicas, como las plantas ricas en aceite”, detalló. A pesar de las turbulencias vinculadas a la guerra, Torero señaló que los sistemas agroalimentarios muestran resiliencia: los precios de los cereales subieron de forma moderada gracias a las existencias suficientes de cosechas anteriores.
El índice de la FAO para los aceites vegetales experimentó un alza mensual del 5,9% en abril, alcanzando su cotización más alta desde julio de 2022. Este incremento se debió al encarecimiento de los aceites de soja, girasol, colza y palma. Este último recibió un impulso adicional de los incentivos derivados de las políticas de biocombustibles.
En contraste, el índice de precios de los cereales subió solo un 0,8% en abril frente a marzo, y un 0,4% en comparación interanual. Este incremento moderado refleja el alza leve en productos como el trigo y el maíz, afectados por preocupaciones climáticas, el aumento de los costos de los fertilizantes y una mayor demanda para biocombustibles.
La FAO anticipa una reducción en las áreas de cultivo de trigo para 2026, ya que los agricultores estarían optando por cultivos que requieren menos fertilizantes, insumo cuyo precio se ha encarecido significativamente. En un informe separado, la organización elevó ligeramente sus estimaciones para la producción mundial de cereales en 2025, fijándola en un récord de 3.040 millones de toneladas, un 6% más que el año anterior.
El índice general de la FAO, que mide las variaciones en una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel global, había alcanzado su punto máximo histórico en 160,2 puntos en marzo de 2022, tras el estallido de la guerra en Ucrania.