Economía
El gobierno ruso impone un veto temporal a la exportación de diésel para garantizar el suministro interno hasta el 31 de julio de 2026.

El gobierno de Rusia anunció el miércoles la imposición de un veto a la exportación de combustible diésel por parte de las compañías petroleras hasta el 31 de julio de 2026, exceptuando las exportaciones realizadas bajo acuerdos gubernamentales internacionales.
En un comunicado oficial, se indicó que la prohibición temporal afecta también al combustible para barcos y a los aceites de gas, y que el decreto correspondiente ya fue firmado. La medida busca preservar la estabilidad del mercado de combustibles dentro del país.
El texto aclara que las restricciones no aplicarán a las exportaciones de diésel efectuadas conforme a los acuerdos internacionales del gobierno ruso.
Horas antes, el viceprimer ministro Alexander Novak confirmó durante una reunión entre el presidente Vladimir Putin y miembros del gabinete que se establecerá una prohibición total para la exportación de diésel, con el objetivo de aumentar el suministro para el mercado interno.
Novak agregó que, además, el gobierno comenzará en el transcurso del mes a importar productos petrolíferos y a incrementar la producción local.
El funcionario señaló que la demanda de combustible para vehículos en Rusia ha crecido aproximadamente un tercio, lo que ha ejercido una presión adicional sobre el mercado doméstico.
Indicó que las medidas adoptadas por el gobierno han contribuido a estabilizar parcialmente el mercado de combustibles y afirmó que continuarán implementándose acciones adicionales para afrontar los desafíos y lograr estabilidad.
El viceprimer ministro explicó que las interrupciones en el suministro de combustible durante el verano actual se deben a cambios logísticos. Para mejorar esta situación, el gobierno tomó una serie de medidas que incluyen la prohibición de exportar gasolina, la implementación de incentivos fiscales para la importación de combustibles y el aumento de la producción nacional.
En declaraciones previas, Novak aseguró que Rusia cuenta con cantidades suficientes de combustible para cubrir las necesidades internas, aunque el aumento del consumo entre un 20 % y un 30 % se debe a una demanda impulsada por el pánico.
Finalmente, mencionó que la reorganización de las cadenas logísticas para ajustarlas a las nuevas demandas requiere tiempo y que, si es necesario, se podría imponer un veto temporal a la exportación de diésel por parte de los productores durante varios meses para garantizar la estabilidad del mercado interno.