Economía
Singapur revisó al alza su pronóstico de crecimiento económico para 2026, hasta un rango del 4,5 % al 5,5 %, impulsado por una inversión global en inteligencia artificial más fuerte de lo previsto y un impacto económico menor de la guerra en Oriente Medio.

Singapur actualizó este martes sus proyecciones de crecimiento económico para 2026, fijándolas entre el 4,5 % y el 5,5 %, tras registrar un avance del producto interno bruto del 5,9 % interanual en el segundo trimestre, superior al estimado inicial del 5,7 %.
Según datos oficiales de la Autoridad Monetaria de Singapur, la economía creció un 6,1 % en los primeros seis meses de 2026. En términos trimestrales y ajustados estacionalmente, el PIB avanzó un 1,4 % entre abril y junio, frente a una estimación preliminar del 1,1 %.
La Ministra de Comercio señaló que las repercusiones económicas derivadas del conflicto con Irán resultaron menos severas de lo anticipado, mientras que la ola de inversiones globales en inteligencia artificial superó ampliamente las expectativas previas.
La cartera destacó también una mejora en las perspectivas de los sectores locales vinculados al ciclo tecnológico impulsado por la IA, aunque mantuvo pronósticos débiles para aquellos afectados directamente por las interrupciones en las cadenas de suministro provocadas por la guerra en Oriente Medio.
En un comunicado aparte, Enterprise Singapore elevó su previsión de crecimiento de las exportaciones locales no petroleras para 2026, pasando del rango anterior del 3 % al 5 % al nuevo intervalo del 14 % al 16 %.
La entidad atribuyó esta revisión a una mayor resiliencia de la economía mundial, sostenida por la persistencia de la demanda relacionada con la inteligencia artificial y un aumento del gasto de capital.
El Gobierno anunció en julio una nueva medida de apoyo por valor de 900 millones de dólares singapurenses para mitigar el impacto del alza de los precios de la energía sobre familias y empresas, sumándose a otra dotación de cerca de mil millones de dólares singapurenses lanzada en abril.
Por su parte, la Autoridad Monetaria de Singapur endureció de forma inesperada su política monetaria a finales de julio, citando la persistencia de los riesgos inflacionarios y las presiones continuas sobre los costos energéticos derivadas del conflicto en Oriente Medio.
El banco central había elevado en abril sus previsiones de inflación general y subyacente para 2026 al rango del 1,5 % al 2,5 %, desde el 1 % al 2 % anterior. El índice de precios al consumidor anual se situó en el 1,6 % en junio, y la autoridad espera que se mantenga en niveles elevados durante la primera mitad de 2027.
Aunque el banco central anticipa que el crecimiento seguirá siendo sólido durante el resto de 2026, identificó como uno de los principales riesgos para sus proyecciones la sostenibilidad de la actual oleada de inversiones en inteligencia artificial.
Chua Hak Bin, economista jefe de Maybank, señaló que la reducción de la incertidumbre asociada al conflicto y la caída de los precios del petróleo desde sus máximos recientes contribuyen a mantener la fortaleza económica en la segunda mitad del año.
Además, destacó que la expansión en IA, los flujos de capitales hacia refugios seguros y la recuperación del sector de la construcción podrían prolongar el impulso observado en el primer semestre, con posibilidades de que el crecimiento vuelva a superar las proyecciones oficiales actualizadas.
Según Ho Swan Jien, secretario permanente del Ministerio de Comercio, el Gobierno no anticipa un efecto significativo en las exportaciones singapurenses derivado de los aranceles estadounidenses del 12,5 %.



