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Buffett abandona la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway

Warren Buffett dejó la presidencia ejecutiva de Berkshire Hathaway en 2026, tras seis décadas al frente de la compañía, que pasó de ser una empresa textil en crisis a un conglomerado con valoración bursátil de 1,1 billones de dólares.

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Buffett abandona la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway
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Warren Buffett concluyó su liderazgo como presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway en 2026, después de aproximadamente 61 años al mando de la empresa. Su retiro marcó el fin de una trayectoria inversora sin precedentes, durante la cual transformó a la compañía —originariamente una fábrica textil en dificultades— en uno de los mayores grupos de inversión del mundo, con una capitalización bursátil cercana a los 1.100 millones de dólares.

Los primeros pasos de una carrera legendaria

Buffett inició su actividad inversora a una edad temprana: en 1956 fundó una sociedad de inversión en Omaha, tras regresar de Nueva York. A través de esa sociedad, gestionó fondos de inversores particulares y comenzó a forjar su historial de rendimientos sostenidos.

La adquisición de Berkshire Hathaway

Cerca de una década después, en 1965, Buffett adquirió acciones de la empresa textil Berkshire Hathaway, que operaba con dificultades, y logró tomar el control total de la compañía ese mismo año. El negocio textil no resultó clave para el éxito futuro del grupo; bajo su dirección, Berkshire Hathaway se reconvirtió progresivamente en una corporación holding que adquiría empresas enteras e invertía en una amplia gama de sectores y valores bursátiles.

El segmento textil fue finalmente cerrado en 1985, tras dos décadas de intentos infructuosos por revitalizarlo. Desde entonces, Buffett utilizó Berkshire Hathaway exclusivamente como plataforma para construir su cartera de inversiones.

El salto al sector asegurador

En 1967, Berkshire Hathaway compró National Indemnity, una compañía de seguros. Esta operación sentó las bases para que las actividades aseguradoras se convirtieran en una de las principales fuentes de liquidez del grupo, recurso fundamental que Buffett empleó para financiar adquisiciones y nuevas inversiones.

Entrada en el mercado de consumo masivo

En 1988, la compañía comenzó a comprar acciones de Coca-Cola, una posición que sigue siendo hoy una de sus mayores tenencias. Al año siguiente, en 1989, Buffett intensificó sus inversiones en Gillette, reflejando su preferencia por empresas con modelos de negocio simples, comprensibles y capaces de generar retornos estables a largo plazo.

Intervención en Salomon Brothers

En 1991, Buffett asumió personalmente la presidencia temporal del consejo de administración de Salomon Brothers, tras una crisis derivada de operaciones no autorizadas en el mercado de bonos del Tesoro estadounidense. La situación amenazaba la supervivencia del banco y ponía en riesgo la inversión de Berkshire Hathaway en la entidad, valorada en cerca de 700 millones de dólares.

Durante los meses siguientes, Buffett lideró esfuerzos para restablecer la confianza de reguladores e inversores. Gracias a esa intervención, Salomon Brothers evitó el colapso y continuó operando.

Consolidación en el sector asegurador

Entre 1996 y 1998, Berkshire Hathaway amplió significativamente su presencia en el ramo asegurador: adquirió completamente GEICO y compró General Re. Estas operaciones consolidaron al seguro como uno de los pilares centrales de su estrategia inversora.

Expansión hacia energía y transporte

En 1999, Berkshire Hathaway tomó el control de MidAmerican Energy, posteriormente rebautizada como Berkshire Hathaway Energy, incorporando así una de sus principales empresas operativas en el sector energético y de servicios públicos.

En 2010, la compañía llevó a cabo una de sus operaciones más relevantes: la compra de BNSF Railway por 26.400 millones de dólares. BNSF se convirtió desde entonces en una de las empresas operativas más importantes del grupo, aportando una sólida actividad económica en el transporte de mercancías.

Inversiones estratégicas en momentos críticos

Durante el pico de la crisis financiera global en 2008, Berkshire Hathaway invirtió 5.000 millones de dólares en Goldman Sachs, en una operación que incluyó condiciones especiales y un retorno definido, mientras los mercados financieros atravesaban una profunda turbulencia.

En 2011, realizó otra inversión de 5.000 millones de dólares, esta vez en Bank of America, mediante la adquisición de acciones preferentes y derechos adicionales. Dicha operación generó posteriormente ganancias que ascendieron a varios miles de millones de dólares.

Entrada en tecnología y diversificación accionaria

En 2026, Berkshire Hathaway inició una de sus apuestas más destacadas en el sector tecnológico: la adquisición de acciones de Apple. Con el tiempo, Apple se convirtió en uno de los componentes más importantes de su cartera de inversiones.

En 2022, la compañía intensificó sus compras de acciones ordinarias, desembolsando decenas de miles de millones de dólares en participaciones en empresas como Chevron, HP y Occidental Petroleum.

El hito de los mil millones de dólares

En 2024, la capitalización bursátil de Berkshire Hathaway superó el umbral de un billón de dólares, convirtiéndose así en la primera empresa estadounidense no tecnológica en alcanzar ese nivel.

Transición directiva y legado institucional

En 2026, Warren Buffett dejó el cargo de presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway, tras haberlo ocupado desde 1970. Greg Abel asumió la presidencia ejecutiva, mientras que Howard Buffett, su hijo, fue nombrado presidente del consejo de administración.

Buffett pasó a desempeñar el cargo de presidente honorario de la compañía, cerrando formalmente una etapa única en la historia de las finanzas globales.

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