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SpaceX obtuvo un préstamo de 20.000 millones para reestructurar deuda y reducir intereses antes de su salida a bolsa en Nasdaq.

Documentos del proceso de oferta pública inicial (OPI) de SpaceX revelan una operación financiera valorada en 20.000 millones de dólares que ha sido clave para reestructurar la deuda de las empresas vinculadas a Elon Musk, disminuyendo considerablemente los costos por intereses antes de la esperada salida a bolsa de la compañía.
Según las informaciones, SpaceX utilizó un préstamo puente obtenido de un consorcio de grandes bancos internacionales para cancelar deudas con altos intereses, que sumaban aproximadamente 17.500 millones de dólares y estaban distribuidas entre las compañías X y xAI. Estas deudas se clasificaban dentro de la categoría de alto riesgo y con tasas elevadas.
Los datos indican que los préstamos originales tenían tasas de interés de hasta el 12,5%, mientras que el nuevo crédito fue adquirido con un interés cercano al 4,58%, lo que permitió reducir a la mitad los pagos anuales por intereses, dejándolos en torno a los 900 millones de dólares.
Entre las entidades financieras que participaron en la estructuración del préstamo se encuentran Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup, JP Morgan y Morgan Stanley. El préstamo tiene vencimiento en 2027, con opción de amortización anticipada.
El origen de estas obligaciones financieras se remonta a la adquisición de Twitter por parte de Musk en 2022, operación que generó una acumulación significativa de deuda para la empresa. Posteriormente, esta deuda fue reestructurada mediante diversas operaciones y financiamientos relacionados con sus otras compañías.
En etapas posteriores, xAI adquirió la plataforma X en una transacción accionaria considerable, seguida por financiamientos adicionales que incrementaron las cargas financieras. Parte de estas obligaciones se integraron en la nueva estructura financiera tras la intervención de SpaceX.
Esta maniobra financiera se produce antes de la oferta pública inicial prevista de SpaceX en la bolsa Nasdaq, bajo el símbolo SPCX, en una operación que podría valorar la empresa en aproximadamente 1,75 billones de dólares y recaudar hasta 75.000 millones.
A pesar de la reestructuración, los documentos muestran que la compañía mantiene compromisos financieros adicionales que superan los 9.000 millones de dólares, junto con líneas de crédito no utilizadas por un valor de 5.000 millones.
La operación refleja la capacidad del grupo para manejar grandes volúmenes de deuda mediante refinanciamiento, aunque también plantea interrogantes sobre los riesgos financieros asociados a una de las mayores ofertas públicas en la historia de los mercados globales.



