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El tribunal penal de El Cairo ordenó la liberación del empresario Ahmad Al-Haddad, esposo de la actriz Hagar Ahmed, tras un acuerdo de reconciliación en el caso de Nakhnukh.

El Tribunal Penal de El Cairo ha dictado una resolución favorable para el empresario Ahmad Al-Haddad, conocido por ser el cónyuge de la artista egipcia Hagar Ahmed. La decisión judicial implica su excarcelación mientras se desarrollan las audiencias relacionadas con cargos graves que incluyen exhibición de fuerza, amenazas de violencia y robo mediante intimidación. Estos delitos están vinculados a disputas económicas originadas en torno a un concesionario de automóviles ubicado en la zona residencial de Tagamoa 5.
Durante la sesión celebrada este domingo 11 de octubre de 2026, los magistrados determinaron suspender el proceso hasta el próximo 13 de diciembre. Esta pausa en el juicio responde directamente a la presentación formal de un documento de reconciliación y renuncia a las acciones legales por parte de la defensa de los propietarios del establecimiento comercial afectado. La medida busca cerrar temporalmente la fase de instrucción mientras se verifican los términos del acuerdo entre las partes involucradas.
Los jueces escucharon los testimonios de los dueños del negocio automotriz como parte fundamental de la investigación sobre cómo escaló el conflicto inicial. Las declaraciones revelaron acusaciones cruzadas respecto al uso de la fuerza física y agresiones contra uno de los empleados del lugar. Este intercambio de versiones permite al tribunal evaluar la gravedad de los hechos denunciados y su relación directa con las tensiones financieras previas.
En una comparecencia anterior, los abogados de los comerciantes habían entregado ya el acta de conciliación. En dicho documento explicaron que dos de los individuos procesados actuaron como intermediarios con el objetivo de resolver la deuda pendiente entre el titular del concesionario y Sabri Nakhnukh. Esta figura aparece como el eje central de la trama judicial, conectando los intereses económicos con las imputaciones penales que han mantenido el caso en los tribunales durante meses.
La jornada también estuvo marcada por la presencia de medidas de seguridad adicionales. Se observó que la sesión coincidió con recomendaciones técnicas dirigidas a proteger dispositivos móviles ante accesos no autorizados, aunque esta información operativa no alteró el curso legal de las deliberaciones sobre la libertad condicional solicitada para Al-Haddad.



