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Meghan Markle recibe su primera evaluación oficial de seguridad desde 2020
Meghan Markle obtuvo su primera revisión gubernamental de seguridad desde que dejó sus funciones reales en 2020, tras su regreso al Reino Unido junto a Harry, quien ya había pasado una evaluación previa en julio.

Meghan Markle recibió su primera evaluación oficial de seguridad respaldada por el Gobierno desde que renunció formalmente a sus deberes reales en 2020. La duquesa de Sussex y el príncipe Harry fueron sometidos a valoraciones de riesgo oficiales independientes tras su retorno al Reino Unido.
La revisión examina aspectos concretos como sus agendas personales, rutinas familiares y desplazamientos públicos. Supone un cambio significativo para Meghan, que no contaba con este tipo de evaluación durante los últimos seis años. Mientras tanto, la pareja dispuso de medidas provisionales de seguridad durante la tramitación del proceso.
Evaluación de riesgo oficial tras el regreso al Reino Unido
Según informó People, la nueva evaluación constituye la primera desde que se retiró la protección policial tras su salida de la Familia Real en 2020. El príncipe Harry fue objeto de una valoración distinta, también ordenada por las autoridades competentes.
Ambas revisiones fueron encargadas por el Comité Ejecutivo Real y de Personalidades Relevantes (RAVEC), organismo encargado de determinar la elegibilidad para recibir protección policial financiada con fondos públicos. Durante el período de análisis, se otorgó a los duques de Sussex una provisión temporal de seguridad.
RAVEC solicitó a la pareja documentación detallada sobre sus horarios diarios, incluidas las actividades relacionadas con sus hijos: Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco. Entre los elementos analizados figuran sus desplazamientos escolares, considerados clave para evaluar posibles vulnerabilidades.
Por su parte, el príncipe Harry ya había sido sometido a un análisis del Consejo de Gestión de Riesgos en julio. No obstante, aún no se le han comunicado las conclusiones finales de dicho informe. En ese momento, las autoridades desconocían los planes de la familia de residir de forma prolongada en el Reino Unido. Harry había afirmado previamente que “no se sentía seguro” al traer a sus hijos sin protección oficial.
En contexto, el rey Carlos emitió nuevas directrices reales el 7 de septiembre, tras el regreso de los Sussex. En la carta se precisó que “no hubo ningún cambio” en su condición de miembros no activos de la Familia Real. Se indicó que cualquier solicitud que implicara “recursos públicos” debía canalizarse a través del Palacio de Buckingham, mientras que las “cuestiones operativas de seguridad” debían remitirse directamente a las autoridades policiales competentes.
Fuentes palaciegas señalaron que dichas instrucciones reiteran los términos acordados en 2020. Asimismo, subrayaron que la nueva revisión de seguridad de Meghan Markle es independiente de su estatus real y se centra exclusivamente en la evaluación de riesgos actuales, sin implicar la restauración automática de la protección que tenía anteriormente.





