Estilo de vida
Jenna Ortega protagoniza la edición de noviembre de 2026 de Vogue con un vestido Dior de satén marfil que se escapa de sus hombros.

Jenna Ortega marca una nueva etapa profesional al posar para la portada de Vogue correspondiente a noviembre de 2026. La actriz, reconocida por su papel en "Wednesday", abandona temporalmente su estética gótica habitual para presentar una imagen más romántica y atrevida, luciendo un diseño de Dior con un pronunciado escote.
La pieza central del reportaje es un vestido de satén color marfil caracterizado por un cuello muy abierto. El tejido cae de manera holgada sobre los hombros, generando la ilusión visual de que la prenda se resbala ligeramente. En la parte superior, el ajuste ceñido al cuerpo recoge tela dramáticamente a la altura de la cintura, mientras que apliques florales tridimensionales añaden textura a un lado del diseño.
Desde la cadera, la falda cae de forma asimétrica hasta el suelo, dejando al descubierto casi toda la pierna gracias a una abertura lateral elevada. Esta estructura hace que el vestido parezca subir por el muslo cuando Ortega posa descalza sobre un suelo a cuadros. Para completar el look, la intérprete optó por no usar zapatos, permitiendo que la complejidad de la confección fuera el foco principal.
El conjunto se complementó con pendientes de Van Cleef & Arpels y una joya antigua de Cartier adquirida en S.J. Phillips. Sobre un banco cercano descansaba una capa de Rockstar Boudoir. En cuanto al cabello, Ortega eligió un corte corto y ligeramente despeinado, con mechones sueltos alrededor del rostro, acompañado de un maquillaje natural y discreto.
La sesión fotográfica incluye una entrevista donde la actriz de 24 años reflexiona sobre su trayectoria futura. Vogue destaca cómo Ortega selecciona cada vez más proyectos que satisfacen su gusto por narrativas surrealistas y arriesgadas. Durante la conversación, también aborda las vivencias de crecer bajo la mirada pública y su regreso para la tercera temporada de "Wednesday".



