Estilo de vida
Fuentes aseguran que Kate Middleton ha llegado a un punto de quiebre por la actitud de Harry y Meghan durante su reciente gira británica.

Según información obtenida por el medio Closer, la princesa de Gales habría agotado su paciencia respecto a las recientes actividades de Meghan Markle y el príncipe Harry en Reino Unido. La fuente describe una situación donde Middleton ha alcanzado su "punto de quiebre" debido a lo que percibe como un enfoque despreocupado hacia el trabajo benéfico durante la gira de los duques de Sussex.
El insider reveló que la esposa del príncipe William considera que las apariciones de la pareja han sido demasiado performáticas desde su regreso al país. Durante años, Middleton intentó mantener la calma y priorizar los sentimientos de su esposo, pero ahora le resulta cada vez más difícil contener su frustración. La percepción interna es que los Sussex esperan que se olvide el pasado para retomar su vida en Reino Unido cuando les convenga.
Esta tensión se intensificó tras la primera aparición conjunta oficial de Harry y Meghan en Nottingham. El viaje tuvo un significado particular, ya que la ciudad fue escenario de su anuncio de compromiso en 2017. Sin embargo, la relación entre ambas ramas de la familia real se deterioró previamente debido a críticas públicas emitidas en televisión nacional y en las memorias del príncipe Harry, tituladas "Spare".
Los duques regresaron a suelo británico este agosto después de haber abandonado sus funciones reales en 2020 para establecerse en Montecito, California. Aunque conservan su estatus como miembros no trabajadores de la realeza, sus compromisos caritativos no fueron bien recibidos por el entorno familiar. La actitud mostrada durante esta etapa contrasta con la distancia mantenida durante los últimos años.
Informes previos sugieren que la pareja podría viajar nuevamente a Estados Unidos para celebrar las fiestas navideñas. De concretarse estos planes, ni Harry ni Meghan compartirían la Navidad con el rey Carlos III u otros miembros de la casa real, manteniendo así su separación geográfica y protocolar.



