Fútbol
El club londinense utilizó una reliquia fundacional para formalizar la extensión del contrato del técnico, vinculando el presente con los orígenes del equipo.

La directiva del Arsenal ha materializado la continuidad de Mikel Arteta mediante un gesto cargado de simbolismo institucional. Richard Garlick, presidente ejecutivo de la entidad, hizo entrega al entrenador del nuevo acuerdo dentro de un antiguo cofre de madera. Este objeto no es un simple contenedor; se transforma en un pequeño escritorio de escritura al abrirse, sirviendo como nexo tangible entre la gestión actual y los cimientos históricos del club.
La procedencia de esta pieza se remonta al 4 de octubre de 1886. En esa fecha, el club de críquet "Dial Square", compuesto por trabajadores del complejo Royal Arsenal dedicado a la fabricación de armas en Woolwich, celebró el cierre de su temporada. Durante los festejos, presentes figuras clave como David Danskin, quien sería el primer capitán del equipo, se tomó la decisión estratégica de incorporar una sección dedicada exclusivamente al fútbol. Esta resolución marcó el inicio oficial de la historia futbolística de la institución.
Elijah Watkins asumió el rol de secretario tanto para la nueva rama de fútbol como para el club de críquet original. Como reconocimiento a su labor durante aquella campaña inaugural y para facilitar sus tareas administrativas simultáneas, le fue obsequiado dicho cofre. El objeto permaneció conservado hasta la actualidad, manteniendo intacta su función práctica y su valor sentimental. Al utilizarlo para sellar la firma de Arteta, el Arsenal reafirma su identidad, conectando la era moderna con los momentos exactos que dieron vida a la marca.



