Fútbol
El retraso en la confirmación del fichaje de José Mourinho por el Real Madrid aumenta la penalización económica que Benfica podría cobrar.

Benfica enfrenta incertidumbre sobre el entrenador que dirigirá al equipo en la próxima temporada, a pesar de que José Mourinho mantiene un contrato vigente con el club.
El acuerdo para que Mourinho se incorpore al Real Madrid está condicionado a la victoria de Florentino Pérez en las elecciones presidenciales del club madrileño.
El anuncio de la transferencia estaba previsto para hoy, pero la candidatura de Enrique Riquelme a la presidencia del Real Madrid ha provocado un retraso en la confirmación oficial.
Este aplazamiento afecta el plazo de diez días posteriores al final de la temporada durante el cual Mourinho podía rescindir su contrato con Benfica sin penalización.
Aunque esta situación complica la planificación del cuerpo técnico para la próxima campaña, Benfica podría beneficiarse económicamente si la rescisión se produce después de ese plazo.
Según el diario portugués Record, Mourinho debía pagar siete millones de euros para romper el contrato dentro de esos diez días, pero si la rescisión ocurre después, el monto asciende a quince millones de euros.
Por lo tanto, Benfica podría obtener una ganancia financiera considerable gracias a este retraso, aunque la incertidumbre sobre el futuro del cuerpo técnico persiste.
Se espera que Marco Silva sea el sucesor de Mourinho en el banquillo de Benfica, pero la confirmación oficial del nombramiento de Mourinho como entrenador del Real Madrid podría no producirse hasta el 7 de junio, fecha en que se celebrarán las elecciones presidenciales y siempre que Florentino Pérez resulte ganador.



