Fútbol
Los abogados de Carlos Díaz y Agustina Cosachov argumentan falta de competencia o conocimiento para evitar el fallecimiento del astro argentino.

La fase final del proceso judicial por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes con las alegaciones de la defensa. Los letrados solicitaron la absolución del especialista en adicciones Carlos Díaz y de la psiquiatra Agustina Cosachov, dos de los siete acusados de negligencia médica que supuestamente provocó el deceso del futbolista en noviembre de 2020.
Díaz, quien se incorporó al equipo médico durante el último mes de vida del exjugador para tratar sus problemas con el alcohol y las drogas, ha sido objeto de un debate jurídico particularmente complejo. El fiscal general pidió cinco años de prisión para él, una postura respaldada por otras dos partes. Sin embargo, el abogado de uno de los hijos de Maradona solicitó doce años de cárcel, mientras que otros dos actores procesales abogaron por su total inocencia.
Luciano Zorriaga, defensor de Díaz, subrayó la inconsistencia en las imputaciones contra su cliente. "No han logrado ponerse de acuerdo ni sobre la naturaleza de la acusación contra Carlos Díaz ni sobre las razones que lo hacen responsable de la muerte de Maradona", afirmó el letrado. Zorriaga insistió en que las versiones contradictorias presentadas por las distintas partes generan dudas razonables, lo cual, según su criterio, debe traducirse en un veredicto absolutorio.
Por su parte, Diego Olmedo, otro de los abogados de la defensa, centró su intervención en la formación profesional de Díaz. "Díaz no es médico, enfermero ni radiólogo; es psicólogo", recalcó. Olmedo recordó que el contrato del especialista tenía como objetivo prevenir el consumo de sustancias, pero destacó que los análisis toxicológicos post mortem revelaron que no había rastros de alcohol ni drogas en la sangre de Maradona cuando falleció. Según esta línea argumental, la causa de la muerte fue un problema clínico ajeno a la competencia psicológica de Díaz, quien carecía de herramientas médicas para impedir el desenlace fatal.
La defensa de Agustina Cosachov, de 41 años, también buscó desvincularla de cualquier irregularidad. Su abogado, Vadim Mishanchuk, criticó duramente a Swiss Medical, la empresa privada de servicios médicos encargada de coordinar la atención domiciliaria. La fiscalía exige diez años de prisión para Nancy Forlini, representante de dicha compañía y coordinadora médica durante la convalecencia.
Mishanchuk describió el flujo de información clínica desde la residencia en Tigre, donde se encontró sin vida a Maradona a los 60 años tras sufrir insuficiencia cardiorrespiratoria y edema pulmonar, como una situación comparable al "Triángulo de las Bermudas". Aseguró que Cosachov nunca actuó de forma improvisada y que revisaba el historial médico con extrema precisión. No obstante, denunció que la psiquiatra recibía datos incompletos o era excluida deliberadamente de ciertos canales de comunicación entre la empresa y el personal de enfermería.
"Nadie le informaba sobre taquicardias o picos de hipertensión", señaló el defensor. Argumentó que ella solo disponía de la información que otros decidían compartirle y que, cada vez que conocía noticias negativas, tomaba medidas correctivas. La responsabilidad recae, según la defensa, en la gestión arbitraria de Swiss Medical, que operaba con autonomía total respecto a los protocolos clínicos necesarios.
Las sesiones de alegatos finales continuarán hasta el jueves. Una vez concluida esta etapa, se espera que el tribunal fije una fecha posterior para emitir el fallo definitivo sobre los siete implicados en el caso.



