Fútbol
Luis Enrique insta a respetar el proceso judicial contra el Manchester City y expresa su hartazgo por el debate del Balón de Oro antes del duelo de Champions.

El técnico del Paris Saint-Germain, Luis Enrique, abordó la situación procesal del Manchester City en vísperas del enfrentamiento europeo. El español solicitó respeto por los procedimientos legales y paciencia hasta que la autoridad competente emita su veredicto final. Subrayó que el rendimiento deportivo del club inglés en el campo merece reconocimiento, independientemente de las acusaciones externas.
Durante la rueda de prensa del martes, según recogió RMC Sport, Enrique señaló que existe mucho ruido alrededor de los grandes clubes. Insistió en la necesidad de esperar la decisión definitiva de quien esté autorizado para tomarla. Afirmó desear que todo salga bien para el City, destacando que sus títulos son merecidos por lo logrado sobre el césped.
El entrenador calificó el asunto de sorprendente, pero reiteró la obligación de acatar el curso legal. Limitó sus comentarios al desempeño futbolístico, donde considera que el equipo inglés ha sido increíble y digno de los premios obtenidos. El City enfrenta más de 100 cargos por violación de las normas financieras de la Premier League, manteniendo su inocencia mientras aguarda el fallo.
Enrique dedicó palabras cálidas al nivel mostrado por el Manchester City bajo la dirección de Pep Guardiola y del actual entrenador Enzo Maresca. Describió los encuentros como entretenidos y motivadores, destacando la capacidad ofensiva y defensiva del conjunto. Aseguró que el equipo está en su pico de forma tras ganar todos sus partidos recientes.
Para el preparador parisino, el rival cuenta con una plantilla de jugadores sobresalientes y un técnico con visión clara. Consideró el choque como un desafío estimulante. No obstante, rechazó la idea de que este partido determine el rumbo de la temporada, argumentando que el panorama real de los equipos solo se clarifica después de Navidad.
Ante la pregunta sobre posibles cambios estratégicos para contrarrestar el ataque del City, Enrique fue tajante. Confirmó que el PSG intentará mantener su estilo habitual sin abandonar su identidad técnica. Indicó que los laterales también participan activamente en el ataque y que no modificará su enfoque basado en la posesión y la presión.
El español mencionó la salida de Gianluigi Donnarumma hacia el Manchester City. Expresó admiración por el portero y lamentó la dificultad de su partida, aunque confía en que disfrute su etapa en Inglaterra. Sobre el estado físico del plantel, indicó que tener a todos disponibles le permite evaluar mejor el potencial del equipo frente a la exigencia del estadio rival.
El debate sobre el Balón de Oro provocó una reacción visible de irritación en Luis Enrique. Declaró estar harto del tema, enfatizando que el PSG posee varios jugadores merecedores del galardón. Recordó que el éxito de la pasada campaña no dependió de un solo individuo, sino del trabajo colectivo.
Insistió en que el objetivo es ganar el premio como mejor equipo, refutando la narrativa centrada únicamente en Ousmane Dembélé. Para el técnico, la distinción individual no refleja la realidad del protagonismo compartido dentro del vestuario parisino.
Enrique analizó la volatilidad de las opiniones públicas respecto a los goleadores. Puso como ejemplo a Ferran Torres, cuya eficacia reciente es positiva, pero advirtió que la falta de goles generaría caos. También citó a Mika Godts, indicando que un triplete convertiría a un jugador poco habitual en anotador en una figura comparable a Platini.
Su mensaje a los jóvenes del club fue directo: deben aceptar la crítica constante como parte inherente de la vida profesional. Enfatizó que el fútbol nunca llega sin juicios externos y que la calma es esencial para navegar estas presiones mediáticas.



