Fútbol
Jugadores actuales y antiguos, incluido Mikael Silvestre del Panel de Voz de Jugadores de la FIFA, exigieron reformas en la dirección del organismo tras calificar de “necesario” un cambio de liderazgo y denunciar que el poder ha distorsionado el juicio de Gianni Infantino.

Gianni Infantino enfrenta una creciente presión para renunciar a la presidencia de la FIFA tras una ola de críticas provenientes de jugadores actuales y retirados de alto perfil, entre ellos miembros del Panel de Voz de Jugadores del organismo. La consigna “¡Basta ya!” se ha convertido en el eje de su reclamo público.
Mikael Silvestre, exdefensa del Manchester United y miembro del Panel de Voz de Jugadores —comité de 16 integrantes creado por la FIFA para supervisar e informar sobre iniciativas contra el racismo— publicó el lunes en su cuenta de X una declaración que exige reformas en la cúpula del organismo. Encabezó su mensaje con las palabras “¡Basta ya!”.
Otros destacados futbolistas replicaron idénticamente esa frase en sus redes sociales: Lucy Bronze, campeona europea con Inglaterra en dos ocasiones, y Emmanuel Petit, mediocampista francés ganador del Mundial de 1998.
El comunicado, ampliamente difundido, afirma que los jugadores “comparten exactamente las mismas preocupaciones que los millones de aficionados de todo el mundo”. Añade: “Como ellos, hemos visto cómo el fútbol que amamos se aleja de sus valores fundamentales bajo la actual dirección de la FIFA.”
El texto señala que, durante demasiado tiempo, se han tomado decisiones trascendentales “sin consultar ni tener en cuenta a los jugadores”, y “sin considerar a los aficionados que sostienen el deporte”. Subraya: “El poder ha nublado la capacidad de la actual dirección para distinguir entre sus propios intereses y lo que es mejor para el fútbol.”
La declaración también subraya que “los hechos recientes han hecho imposible el silencio” y reitera: “¡Basta ya! Llamamos a todas las partes interesadas a avanzar y ayudar a redefinir el futuro de nuestro deporte.”
La presión no proviene únicamente del ámbito deportivo. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, ha instado públicamente a Infantino a reconsiderar su permanencia. En una entrevista en el podcast The Rest Is Politics, Ceferin le dio dos alternativas: reconocer que carece de respaldo —no solo político entre los votantes, sino también entre la comunidad futbolística, los aficionados, los jugadores, los exjugadores y los entrenadores—, o presentarse a las elecciones de marzo, en cuyo caso, según Ceferin, “tendrá un candidato frente a él”, aunque aún no ha identificado quién será.
Victor Montagliani, presidente de la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y vicepresidente de la FIFA, ha sido señalado por algunos analistas como posible aspirante a la presidencia. Concacaf, junto con la UEFA y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), se opuso formalmente a la propuesta de Infantino de vender participaciones accionarias en una empresa creada para gestionar la Copa Mundial a inversores privados. En una carta abierta publicada este mes, los presidentes de esas tres confederaciones calificaron dicha propuesta como una “decepción”.
Infantino estuvo en el Caribe el fin de semana pasado para asistir a un torneo juvenil de fútbol celebrado en la República Dominicana.



