Fútbol
El delantero del Atlético de Madrid rescinde su contrato con Hidalgo para reconstruir su relación con el club tras la fallida operación hacia el Camp Nou.

Julian Alvarez, atacante del Atlético de Madrid y seleccionado argentino, ha ejecutado una medida radical respecto a su representación extradeportiva. Esta decisión llega después de un verano marcado por la incertidumbre en torno a su futuro. El futbolista ha oficializado su separación de su agente histórico con el objetivo de reparar los vínculos con la entidad madrileña.
Según información difundida por TyC Sports, el delantero puso fin a su sociedad con Hidalgo inmediatamente después de que se derrumbara su traslado al Camp Nou durante el mercado estival. Este paso definitivo cierra una etapa laboral que abarcó casi diez años, iniciada en sus tiempos formativos en River Plate y continuada durante su periplo en el Manchester City. La salida de su representante constituye un intento claro del jugador por aplacar las tensiones internas y reafirmar su compromiso con Los Colchoneros.
La controversia escaló cuando el ariete expresó abiertamente su deseo de abandonar el equipo tras la victoria de Argentina frente a Austria en el Mundial 2026. "Lo mejor para todos es una transferencia", declaró entonces. La directiva del Atlético adoptó una postura de tolerancia cero ante estos comentarios y rechazó todas las propuestas provenientes del Barcelona. Aunque el conjunto catalán habría ofrecido 100 millones de euros, el club rojiblanco exigió el pago íntegro de la cláusula de rescisión, fijada en 500 millones, cerrando así cualquier vía de negociación.
Las fuentes jerárquicas del club señalaron directamente al círculo cercano del futbolista como responsable de la situación. La ruptura con el agente busca desactivar esa influencia negativa y estabilizar la posición del delantero dentro de la estructura deportiva.



