Fútbol
Enzo Maresca suma cinco victorias iniciales en la Premier League, acercándose al récord de Pep Guardiola mientras forja un estilo defensivo distinto en el Manchester City.

La pugna por el liderato de la Premier League mantiene viva la conversación sobre los récords históricos en el Manchester City, incluso bajo la sombra de las acusaciones formales presentadas contra el club. Enzo Maresca se aproxima a una marca establecida por su antiguo mentor, Pep Guardiola, lo que plantea el interrogante de si el exalumno superará a su maestro. Con tres puntos de ventaja sobre el Arsenal, el equipo ocupa la primera posición tras ganar sus cinco primeros partidos ligueros.
Ese arranque convierte a Maresca en el sexto entrenador en lograr esa hazaña. Carlo Ancelotti, Guardiola y Ole Gunnar Solskjaer alcanzaron seis triunfos consecutivos, mientras que Craig Shakespeare y Maurizio Sarri se detuvieron en cinco. Una victoria adicional permitiría al italiano igualar el mejor comienzo de Guardiola con el City, quien encadenó seis éxitos iniciales tanto en la campaña 2016-2017 como en la 2023-2024.
Guardiola no ocultó su admiración por el trabajo de su sucesor. "Siento hacia Enzo lo mismo que sentí cuando vi a Mikel Arteta; será un técnico excepcional", declaró el español. La trayectoria de Maresca dentro de la institución es profunda: trabajó con el filial en 2020-2021, actuó como asistente de Guardiola en 2022-2023 y luego dirigió al Leicester City antes de llegar al Chelsea.
Aunque existen similitudes evidentes entre ambos estrategas, Carles Planchart, exayudante de Guardiola, sostiene que Maresca sintetiza lo aprendido de distintos entrenadores sin limitarse a copiarlos. Brian Barry-Murphy, actual técnico del Cardiff y excolaborador del City, coincide en señalar el enfoque común en el desarrollo de jugadores, la confianza y la comprensión de roles en el campo.
No obstante, Maresca rechaza ser visto como un tributo a Guardiola. "No estoy aquí para imitar a nadie, sino para hacer mi trabajo e imponer mi propia visión del fútbol", afirmó. El italiano considera al español el mejor técnico de los últimos veinte años, pero insiste en que el fútbol exige evolución constante ante la creciente importancia de las jugadas a balón parado y la marca individual.
Matheus Nunes reconoce la coincidencia táctica en el control del juego y la reducción de goles encajados, aunque observa cómo las diferencias emergen gradualmente. Hugo Viana, director deportivo del City, confirmó que el conocimiento previo del club facilitó la adaptación rápida de Maresca, introduciendo métodos propios. Ruben Dias destacó principios familiares combinados con cambios en detalles de entrenamiento, presión y defensa.
Esta distinción quedó patente en la victoria por 5-3 ante el Sunderland. Según el diario español Marca, el encuentro reveló fortaleza ofensiva pero cuestionó el equilibrio defensivo. Paul Merson criticó la desorganización mostrada, mientras que Maresca prefirió ganar 1-0 a hacerlo 5-3, reflejando su deseo de controlar el riesgo. Aunque la posesión y el juego posicional siguen siendo centrales, el italiano emplea laterales más directos y una presión individual más feroz, incrementando los duelos defensivos.
Las estadísticas respaldan este cambio de enfoque. Bajo la dirección de Maresca, el Chelsea necesitaba 10,72 pases rivales por cada desafío defensivo, frente a los 11,55 del City de Guardiola. Esta brecha ilustra una aproximación distinta a la recuperación del balón. "Creo que nos hemos acercado mucho", señaló Maresca, indicando que el 76% de los intentos de presión contra el Bournemouth terminaron con la posesión recuperada.
Sustituir a un técnico de la talla de Guardiola representa un reto considerable. El español dejó una huella excepcional con 20 títulos en el City, un legado difícil de repetir. Maresca evita comparaciones centradas en logros pasados, enfocándose en mejorar el rendimiento partido a partido. "Estar en este club después de una leyenda como Pep es un gran honor", admitió. Reconoció que no ganar sería un desastre natural, pero subrayó que su prioridad es desarrollar al equipo y buscar victorias, sin obsesionarse con quién le precedió.
El duelo en Anfield contra el Liverpool constituye la próxima prueba decisiva. Ese enfrentamiento ofrece a Maresca la oportunidad de igualar el registro de Guardiola y demostrar que el Manchester City mantiene su competitividad bajo un entrenador que, aunque toma prestadas ideas de su maestro, trabaja en construir una identidad futbolística propia.



