Fútbol
Zidane sin arrepentimientos por el cabezazo a Materazzi
El seleccionador francés aborda su regreso al Stade de France y la polémica histórica de 2006, mientras gestiona una crisis interna en la seguridad.

Zinedine Zidane mantiene una postura firme respecto a su pasado como jugador: aunque no se siente orgulloso de sus acciones durante la Copa Mundial de 2006, tampoco alberga arrepentimiento alguno. Esta declaración surge en vísperas del enfrentamiento entre Francia e Italia, programado para mañana viernes a las 19.45 hora del Reino Unido (20.45 CEST) en el Stade de France de París.
Los Bleus llegan con dos victorias consecutivas por 1-0 en la Liga de Naciones, obtenidas fuera de casa contra Turquía y Bélgica. Sin embargo, este partido marca el debut de Zidane como entrenador en territorio francés desde que asumió el mando tras la salida de Didier Deschamps. Por su parte, la selección italiana busca recuperarse tras caer 2-0 en casa frente a Bélgica, aunque logró un contundente 4-1 en Bursa que la mantiene en la pelea por el Grupo A.
La emoción del retorno a casa
En la rueda de prensa previa al encuentro, Zidane confesó la carga emocional de volver a estos escenarios. "Estar aquí es muy emotivo, y lo será aún más mañana cuando las gradas estén llenas de aficionados", afirmó. El técnico descartó cualquier sensación de miedo, argumentando que nunca ha pensado en el fracaso a lo largo de su trayectoria, sino que solo ve oportunidades. "Tengo un equipo increíble, estoy listo para hacer realidad el sueño y daré todo de mí", sentenció.
La ausencia de Kylian Mbappé, obligado a retirarse de la convocatoria por una lesión de rodilla, no parece haber mermado la profundidad de la plantilla. La rotación utilizada en el viaje a Bélgica demostró la calidad disponible. Para Zidane, no existen equipos A o B; se trata de un grupo de 23 jugadores donde él toma las decisiones tácticas para cada partido.
Ecos del incidente de Berlín
El duelo contra Italia inevitablemente revive los recuerdos de la última aparición de Zidane con la camiseta francesa, marcada por su expulsión en la final del Mundial de 2006 tras propinar un cabezazo en el pecho a Marco Materazzi. Las imágenes del altercado siguen circulando constantemente, algo que el exjugador de Juventus reconoce haber visto repetidamente.
"No he hablado con Materazzi desde aquel día. No estoy orgulloso de lo que hice, siempre lo he dicho, pero al mismo tiempo no tengo arrepentimientos. Es parte de mi carrera", explicó Zidane. Destacó que ese momento negativo no define toda su trayectoria, prefiriendo recordar los instantes positivos y disfrutables, ya que ninguna carrera puede estar compuesta exclusivamente por grandes momentos.
Crisis interna en la seguridad
Mientras tanto, la concentración francesa se vio sacudida por una controversia administrativa. Según reportes de L’Equipe, Momo Sanhadji, jefe de seguridad durante veinte años, habría solicitado dinero a aproximadamente quince jugadores, alcanzando cifras de hasta 120.000 euros. Como consecuencia directa de estas acusaciones, fue apartado del campamento de Clairefontaine antes del partido.
Zidane abordó la situación con cautela, admitiendo su malestar personal dado el conocimiento previo del implicado. "No estoy contento porque lo conozco bien. Otras personas están manejando la situación y no puedo hablar sobre ello, pero solo puedo desearle lo mejor y quedarme con las experiencias positivas que tuvo aquí", concluyó el seleccionador.
Últimas noticias

Aquí están las resoluciones del Consejo de Ministros

Tras un informe de 'Reuters'... El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio niega una reunión con Hezbolá en Turquía

Las próximas conversaciones entre Líbano e Israel serán militares y comenzarán a mediados de octubre


