IA
La firma de "Claude" presenta un borrador legislativo que permitiría a Washington bloquear modelos de IA por riesgos graves, mientras el Congreso carece de normas federales.

Anthropic, desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, confirmó este viernes que está circulando un proyecto de ley entre legisladores estadounidenses. La iniciativa busca establecer una regulación federal sobre esta tecnología emergente, dado que actualmente no existen leyes nacionales que aborden los riesgos específicos que plantea.
El texto preliminar, revelado inicialmente por el medio Politico, contempla la posibilidad de que las autoridades de Washington prohíban el lanzamiento o uso de cualquier modelo de IA si existe un peligro inminente de causar muertes o lesiones graves a más de 50 personas. También se incluye la opción de frenar sistemas que puedan generar daños económicos superiores a mil millones de dólares, siempre bajo autorización judicial.
Un portavoz de la compañía explicó a AFP que la propuesta otorga al gobierno federal la capacidad de impedir o disuadir el despliegue de los modelos de IA más potentes cuando representen amenazas serias. Según el vocero, el borrador obliga a los principales desarrolladores a someter sus sistemas más avanzados a pruebas rigurosas.
Además, la normativa exigiría transparencia hacia el público respecto a los resultados de dichas evaluaciones, así como la implementación de auditorías independientes por parte de terceros. Los creadores también deberían mantener programas de seguridad robustos durante todo el ciclo de vida de sus productos.
En la actualidad, la política de inteligencia artificial en Estados Unidos depende principalmente de compromisos voluntarios asumidos por las empresas del sector. A esto se suman órdenes ejecutivas orientadas a fomentar el crecimiento de la industria, un enfoque respaldado por líderes tecnológicos que consideran la IA como un motor clave para la economía nacional.
El Congreso, dividido políticamente y sujeto a intensas presiones de grandes corporaciones tecnológicas, no ha aprobado ninguna legislación federal específica hasta la fecha. El cuerpo legislativo se encuentra en recesamiento hasta después de las elecciones de mitad de mandato previstas para el próximo mes.
La seguridad ha cobrado relevancia tras reportarse incidentes vinculados al comportamiento de "agentes de IA", software diseñado sobre modelos de lenguaje capaz de ejecutar secuencias complejas de tareas de forma autónoma. Anthropic ya había enfrentado tensiones con el poder ejecutivo; en febrero, la administración de Donald Trump le impidió operar con el Departamento de Defensa, forzando a la empresa a suspender temporalmente sus modelos más avanzados durante tres semanas bajo presión gubernamental.
Dario Amodei, director ejecutivo de la firma, instó el mes pasado a la industria a ralentizar el desarrollo tecnológico. Su advertencia se basaba en el temor de que grupos de agentes de IA pudieran tomar el control de "toda la internet" en un plazo de seis a doce meses. Por su parte, Trump calificó estas peticiones de desaceleración como fuerzas negativas.
El proyecto sugiere anular ciertas normativas locales, incluyendo las vigentes en California. Esta postura contrasta con declaraciones previas de Anthropic en junio, cuando la empresa argumentaba que, sin una ley federal sólida, los estados debían conservar plena autoridad para legislar.
Charlie Pollock, investigador del Instituto de Derecho e Inteligencia Artificial, valoró la propuesta como "muy razonable" y superior a lo ofrecido por otros laboratorios líderes. No obstante, en redes sociales señaló que el documento resulta "más débil" que la ley Frontier, un proyecto alternativo presentado en la Cámara de Representantes durante el verano.