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La creadora de ChatGPT estima alcanzar 50 mil millones en ingresos anuales equivalentes al finalizar septiembre, según fuentes cercanas a la compañía.

La empresa detrás de ChatGPT ha fijado una meta ambiciosa: generar 70 mil millones de dólares en ingresos anuales hacia el final de 2026. Para respaldar esta proyección, los datos internos sugieren que la facturación anualizada ya rondaba los 50 mil millones de dólares al concluir el mes de septiembre. Este cálculo se deriva de extrapolar el rendimiento comercial observado en periodos más cortos.
Dichas cifras fueron presentadas ante inversores durante las negociaciones de la última ronda de financiación que la organización está ejecutando. En septiembre, Bloomberg reportó que la firma mantenía conversaciones para captar al menos 30 mil millones de dólares adicionales. El valor de mercado previo a esta inyección de capital se situaba en 1,4 billones de dólares.
Estos números surgen en un contexto de acelerada carrera entre los gigantes del sector por expandir sus servicios comerciales y aumentar la recaudación. Anthropic, su principal rival, había registrado ingresos anuales equivalentes de 65 mil millones de dólares a finales de julio, lo que establece una pugna directa entre ambas entidades.
No obstante, comparar estos resultados presenta dificultades debido a las divergencias metodológicas en cómo cada compañía contabiliza sus ventas anualizadas. Las discrepancias son notables especialmente en el tratamiento de los ingresos provenientes de servicios de computación en la nube.
Las revelaciones sobre la facturación de OpenAI provocaron reacciones inmediatas en las bolsas. Los títulos del sector tecnológico sufrieron presión tras estimaciones que sugerían que los ingresos reales podrían estar por debajo de las expectativas previas del mercado.
El índice Nasdaq 100 retrocedió aproximadamente un 1,4 por ciento, mientras que las acciones de grandes fabricantes de chips cayeron cerca de un 3,4 por ciento durante la sesión bursátil. Este comportamiento refleja la sensibilidad de los inversores respecto a las valoraciones actuales y el crecimiento futuro de las empresas de inteligencia artificial.
Mientras la compañía continúa atrayendo capitales masivos, OpenAI decidió posponer sus planes de oferta pública inicial hasta, como mínimo, el próximo año. La justificación oficial apunta a la necesidad de concentrarse en el desarrollo de estándares de seguridad para la inteligencia artificial.
En contraste, se espera que Anthropic avance con su propia cotización en bolsa durante los próximos meses, intensificando la competencia financiera entre ambos actores del ecosistema de IA.



