Líbano
La Asociación de Profesores Contratados de Educación Básica Oficial en Líbano (CTLP) anunció su rechazo a la huelga y propuso alternativas para los exámenes oficiales y escolares, exigiendo aumentos salariales y compensaciones urgentes.

La Asociación de Profesores Contratados de Educación Básica Oficial en Líbano (CTLP) señaló en un comunicado que "Líbano atraviesa una fase sensible, donde los libaneses se encuentran en una encrucijada fatídica, bajo un alto el fuego frágil que sigue siendo incapaz de garantizar el mínimo de estabilidad. El sector educativo se enfrenta a lo que podría denominarse una tregua educativa que corre el riesgo de convertirse en una puerta de entrada a una mayor desintegración educativa, lo que amenaza lo que queda del año escolar y pone en juego el destino de los exámenes oficiales y escolares y los resultados de los estudiantes".
El comunicado señaló que "la junta administrativa de la Asociación de Profesores Contratados se reunió y discutió estos desafíos basándose en las opiniones de los profesores contratados en las distintas provincias libanesas. El debate se centró en los exámenes oficiales y escolares, el mecanismo para finalizar el año escolar, las condiciones de vida y la huelga, y anunció, en lo relativo a los exámenes oficiales (certificados de Brévet y Bachillerato):
La asociación pide la cancelación del certificado oficial de educación básica (Brévet) para este año, y su sustitución por exámenes escolares unificados. Para los estudiantes del certificado de secundaria general, la asociación propone una de las dos opciones:
- Realizar un examen oficial según dos criterios: uno para los estudiantes que completaron el plan de estudios y otro para los estudiantes que tuvieron dificultades.
- O posponer los exámenes oficiales durante un mes, con enseñanza intensiva intercalada, seguida de un examen unificado.
- O cancelarlos, aunque la decisión de cancelar sea amarga, ya que realizar un examen unificado con un nivel de evaluación bajo hace que el certificado oficial pierda su valor, y hace que el certificado escolar sea más valorado para el nivel educativo requerido en esta etapa, lo que significa socavar el concepto real del certificado oficial.
Por lo tanto, la Asociación de Contratados afirma su rechazo a realizar un examen oficial unificado para todos los estudiantes de secundaria general, para proteger la credibilidad del certificado oficial.
En cuanto a los exámenes escolares (para cursos no oficiales), la asociación consideró que "la tendencia a realizar exámenes finales en las escuelas oficiales para todos los niveles educativos en las circunstancias actuales conducirá a una mayor fragmentación e injusticia entre los estudiantes, especialmente con la diferencia en las condiciones escolares entre la educación presencial normal y la educación a distancia con dificultades, además de que el 15% de los estudiantes todavía están fuera del plan educativo del Ministerio de Educación por varias razones, incluida la destrucción de algunas escuelas, lo que hace que la realización de exámenes finales tradicionales carezca de criterios educativos sólidos.
En particular, la ministra de Educación emitió una circular que ordena la realización del tercer examen de esfuerzo:
- En las escuelas que adoptan la educación presencial.
- Enviar a los estudiantes de las escuelas ocupadas por desplazados a otras escuelas para realizar el examen.
- Realizar el examen a través de 'Teams' para los estudiantes para los que sea difícil encontrar escuelas alternativas.
Lo que significa fragmentación de los estudiantes por un lado, y falta de credibilidad por otro, y lo más importante, un gran número de estos estudiantes no sigue la educación de forma regular".
En consecuencia, la Asociación de Contratados exigió "no realizar exámenes finales en las escuelas oficiales para este año para los cursos no oficiales, y sustituirlos por un examen de ingreso al comienzo del próximo año escolar, lo que permitirá a los estudiantes un período adicional para revisar y recuperar el déficit educativo, y garantizará una evaluación más justa y realista".
Sobre las huelgas y la circulación mediática, la asociación afirmó "la necesidad de ser precisos al transmitir información relacionada con las huelgas. Si estas huelgas no se han implementado ni se implementarán en las escuelas oficiales, son solo material mediático".
La Asociación de Contratados anunció "el incumplimiento de la huelga la semana pasada, y así se hizo, ya que un gran porcentaje de escuelas no cumplió con la huelga, o la huelga se limitó a los profesores de plantilla, debido a la coordinación entre la Asociación de Contratados y algunos directores que tenían la misma posición sobre la ineficacia de la huelga en este momento. Hoy, la asociación confirma el incumplimiento de la huelga los miércoles y jueves 6 y 7 de mayo, por las siguientes razones:
- El año escolar está llegando a su fin y estamos en una semana de exámenes.
- La mitad de las escuelas oficiales están en dificultades o paralizadas.
- Cualquier presión en este momento no logra un objetivo educativo o de vida".
La asociación afirmó que "esta huelga no se basa en una lógica sindical o educativa sólida, y no la cumplirá", enfatizando que "las escuelas oficiales con sus profesores y estudiantes no son un instrumento en manos de nadie. La huelga es una herramienta de presión, ¿cómo puede ser esta presión en los últimos días de estudio y con escuelas paralizadas por la guerra? ¿O la huelga 'gratuita' y del bolsillo de los contratados (que perderán su sustento diario durante los días de huelga) ha aumentado?".
En cuanto a los salarios y derechos, la asociación denunció "el incumplimiento del gobierno de implementar el aumento salarial para los profesores y el sector público", señalando que "los profesores y empleados no son responsables de las crisis existentes, y rechaza conformarse con promesas de aplazamiento que ya no son aceptables en medio del colapso del costo de vida, especialmente porque el aumento propuesto (un dólar y medio por hora para los contratados) ni siquiera cubre una pequeña parte de las pérdidas en el valor de los salarios y el aumento de los precios de los bienes y productos alimenticios y el precio del bidón de gasolina durante la guerra".
Por lo tanto, exigió "a los ministros de Educación y Finanzas y al gobierno una compensación temporal de no menos de 300 dólares por cada empleado y profesor, como compensación por el aumento del costo de vida, que sea inmediata y mensual, hasta que se apruebe una escala salarial justa".
Sobre posibles medidas de escalada, la asociación anunció que "en caso de que no se aborden estos problemas, se dirigirá a no participar en los exámenes oficiales si se realizan, y a no entregar las calificaciones escolares, como un medio de presión legítimo y pacífico, en una circunstancia que no tolera ninguna manipulación del destino de los estudiantes o de la estabilidad educativa".
Y concluyó: "No a la huelga, no a exámenes que socaven el valor del certificado oficial y escolar. Sí a exámenes oficiales y escolares justos, sí a la presión educativa y sindical para aprobar un aumento salarial justo, y es un deber gubernamental, educativo y nacional aprobar una compensación temporal rápida para los profesores y empleados del sector público. Asuman sus responsabilidades, de lo contrario, todos asumirán la responsabilidad de dañar la reputación de la educación en Líbano y de que estalle la calle en busca del sustento de las familias de miles de profesores y empleados del sector público".



