Líbano
El Consejo de Obispos Maronitas enfatizó la importancia de abordar las negociaciones con Israel bajo patrocinio árabe e internacional para servir al interés superior del Líbano, señalando que las alternativas probadas durante décadas produjeron ocupación en lugar de liberación.

El Consejo de Obispos Maronitas afirmó "la importancia de abordar las vías de negociación con Israel bajo patrocinio árabe e internacional en lo que sirve al interés superior del Líbano", señalando que "las alternativas probadas durante décadas produjeron ocupación en lugar de liberación y fortalecimiento externo en lugar de soberanía".
Los obispos maronitas enfatizaron, en un comunicado tras su reunión mensual, que "el regreso al Acuerdo de Armisticio de 1949 constituye una etapa fundamental sobre la que se puede construir en esta vía, con la necesidad de completarla hacia una paz sostenible, siempre que la vía de paz vaya acompañada de la consagración de la neutralidad del Líbano".
Los obispos maronitas señalaron que "a la luz de la época histórica y fatídica que atraviesa el Líbano, donde los desafíos internos se cruzan con transformaciones regionales e internacionales sin precedentes, y en consonancia con la posición del presidente Joseph Aoun, guardián de la Constitución, del 17 de abril de 2026, y las recientes decisiones del Consejo de Ministros que establecen las políticas públicas del Estado bajo la presidencia de Nawaf Salam, el Líbano no es una mera entidad política coyuntural y transitoria, sino un mensaje de presencia humana y civilizatoria basada en la libertad, el pluralismo y la convivencia".
Consideraron que "la etapa actual requiere que las instituciones del Estado libanés asuman plenamente sus responsabilidades soberanas sin ambigüedad ni dualidad, y que se fortalezca la confianza del ciudadano en el Estado mediante la activación de mecanismos de rendición de cuentas y fiscalización", enfatizando que "la entidad libanesa es una entidad definitiva para todos sus hijos, no basada en la imposición sino en la asociación real, ni en alineamientos coyunturales sino en la convivencia única, y la protección de esta entidad exige blindarla contra toda forma de deslizamiento hacia conflictos ajenos, vengan de donde vengan, y defender su tierra contra cualquier agresión, y devolverla a su posición natural como oasis de encuentro entre Oriente y Occidente".
Los obispos maronitas señalaron que "la Constitución libanesa y el Pacto Nacional son el marco regulador de la vida nacional y la única referencia para organizar los poderes y las relaciones entre ellos, y la aplicación completa y no selectiva del Documento de Acuerdo Nacional es la puerta de entrada fundamental para construir el Estado integrador", enfatizando que "el Líbano está llamado a recuperar su papel como espacio de diálogo e interacción civilizatoria, lejos de la lógica de los campos abiertos y los conflictos armados en la región, y este papel no puede lograrse sino a través de un Estado fuerte, soberano, capaz de gestionar sus relaciones exteriores según los intereses nacionales superiores".
Y añadieron: "El momento que vivimos es histórico y crucial, y llamamos a posiciones nacionales audaces y responsables que partan del interés superior del Líbano y su seguridad nacional, y pongan fin al estado de vacilación y a los acuerdos incompletos y temporales", renovando "el apoyo a los esfuerzos del presidente Aoun, el gobierno y el Consejo de Diputados para detener la guerra, recuperar cada palmo de los territorios libaneses, la reconstrucción y el retorno de los desplazados, prisioneros y exiliados a Israel", afirmando que "las prioridades de la gente son vivir con dignidad y tranquilidad en el hogar, la escuela, el trabajo y en todos los lugares, no los conflictos armados".
Los obispos maronitas consideraron en su comunicado que "las campañas mediáticas descaradas y el lenguaje de traición y amenaza solo sirven a los enemigos del Líbano", dirigiendo "un saludo de veneración y enaltecimiento a los sacrificios de los mártires por la supervivencia del Líbano como patria y Estado libre, soberano, pluralista e independiente, sin socio en la lealtad".



