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Estados Unidos impuso sanciones a 10 individuos y empresas, algunos en China y Hong Kong, por ayudar al ejército iraní a obtener armas y materiales para drones.

Diez personas y compañías, con sede en China, Hong Kong y otras jurisdicciones, fueron sancionadas este viernes por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La medida apunta a quienes facilitan la adquisición de armas y materias primas por parte del ejército iraní, en particular para la fabricación de los drones “Shahed”.
La acción del Tesoro llega por primera vez en este contexto, días antes del viaje programado del presidente Donald Trump a China para reunirse con su homólogo Xi Jinping. Ocurre además en un momento en que los esfuerzos para poner fin al conflicto en Irán se encuentran estancados.
En un comunicado, el Departamento del Tesoro afirmó que mantiene su disposición a aplicar medidas económicas contra la base industrial militar de Irán para impedir que Teherán reconstruya su capacidad de producción. También advirtió que actuará contra cualquier empresa extranjera que respalde el comercio ilegal iraní, incluidas aerolíneas, y que puede imponer sanciones secundarias a instituciones financieras foráneas que colaboren con Irán, entre ellas las vinculadas a refinerías de petróleo privadas en China.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró en el comunicado: “Bajo el liderazgo decidido del presidente Trump, seguiremos trabajando para preservar la seguridad de Estados Unidos y para atacar a individuos y empresas extranjeras que suministran armas al ejército iraní para su uso contra las fuerzas estadounidenses”.
Por su parte, Bret Erickson, director gerente de la firma Obsidian Risk Advisors, señaló que las acciones del Tesoro buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz y a los aliados regionales.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro, en el marco de la operación “Economic Fury”, apuntó a diez individuos y empresas con base en varias jurisdicciones de Oriente Medio, Asia y Europa del Este que facilitan los esfuerzos del ejército iraní para asegurar armas y materias primas.
Irán cerró el estrecho de Ormuz —por donde transita una quinta parte del crudo y gas natural licuado del mundo— después de que Estados Unidos e Israel atacaran numerosos objetivos en Irán el 28 de febrero. El tráfico marítimo a través de este paso vital se ha detenido casi por completo desde el inicio del conflicto, lo que ha provocado un fuerte aumento en los precios de la energía.



