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El partido gobernante Morena nombró a Ariadna Montiel Reyes como nueva presidenta, en medio de la crisis por las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, por presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa.

El partido gobernante Morena nombró a Ariadna Montiel Reyes como nueva presidenta, trasladando a la exsecretaria de Bienestar al liderazgo del partido días después de que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, fuera acusado de presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa. Este caso ha vuelto a presionar al partido que llegó al poder en 2018 con promesas de combatir la corrupción y renovar la vida política en México.
La elección de Montiel se produjo tras el traslado de Luisa María Alcalde a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum como consejera jurídica del gabinete. Este cambio otorgó el liderazgo del partido a una de las figuras más destacadas vinculadas a los programas de bienestar social, que formaron una amplia base popular para Morena durante el mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y luego al inicio del mandato de Sheinbaum.
Montiel, en sus primeros mensajes tras asumir el liderazgo del partido, buscó vincular la nueva etapa dentro de Morena con el tema de la integridad partidista. Este mensaje pareció un intento temprano de controlar la imagen del partido antes de las elecciones de 2027, en medio de una creciente presión política sobre su liderazgo local en algunos estados.
Ariadna Montiel Reyes nació el 29 de mayo de 1974 en la Ciudad de México, y estudió arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México, antes de dedicarse a la actividad política dentro de las corrientes de la izquierda mexicana. Comenzó su presencia partidista dentro del Partido de la Revolución Democrática, que durante décadas fue uno de los principales vehículos políticos de la izquierda antes del ascenso de Morena como fuerza gobernante.
En sus inicios políticos, Montiel ocupó diversos cargos en el trabajo partidista y local, luego fue elegida miembro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal entre 2012 y 2015, y presidió la Asamblea durante parte de ese período. En las elecciones de 2015 ingresó a la Cámara de Diputados representando al tercer distrito de la Ciudad de México, antes de abandonar el Partido de la Revolución Democrática para unirse al bloque de Morena en 2016.
Con la llegada de López Obrador a la presidencia en 2018, Montiel ingresó y ocupó el cargo de subsecretaria de Desarrollo Social y Humano. En enero de 2022, fue nombrada secretaria de Bienestar en sustitución de Javier May, y luego mantuvo el cargo al inicio de la administración de Claudia Sheinbaum en 2024, antes de dejarlo en abril pasado para prepararse para asumir el liderazgo del partido.
Montiel asumió el liderazgo de Morena en un congreso extraordinario que el partido celebró en el Centro de Comercio Mundial de la Ciudad de México, y los congresistas la eligieron presidenta del Comité Ejecutivo Nacional. Según el diario El País, fue elegida rápidamente dentro del congreso, en un paso con el que el partido quiso mostrar su cohesión antes de las elecciones de 2027.
El caso de Rubén Rocha estuvo presente en el trasfondo del congreso, ya que el gobernador saliente de Sinaloa estuvo ausente del evento. Montiel se centró en su primer discurso en rechazar la corrupción y en impedir la candidatura de cualquier figura contra la que se demuestren acusaciones de corrupción, incluso si ganara en las encuestas internas. En referencia a un intento de contener el daño político causado por las acusaciones estadounidenses relacionadas con Sinaloa.
El caso adquiere su sensibilidad por la posición de Sinaloa en el mapa de seguridad mexicano, ya que es el estado cuyo nombre se ha asociado con uno de los cárteles de drogas más poderosos del país, y con redes de tráfico cuya influencia se ha extendido a la política local, los cuerpos de seguridad y las rutas del comercio ilegal. La transición de Montiel al liderazgo de Morena busca demostrar su capacidad para proteger la imagen del partido gobernante y manejar la influencia de los cárteles dentro de los estados, especialmente cuando las acusaciones alcanzan a funcionarios electos del propio partido.
El nombre de Montiel se ha asociado con los programas de apoyo social que se han convertido en uno de los pilares de la influencia de Morena, especialmente las pensiones para adultos mayores y las ayudas en efectivo dirigidas a los sectores más pobres. Desde su posición en la secretaría, estuvo cerca de una amplia red de beneficiarios, particularmente en zonas pobres y rurales, donde el partido construyó gran parte de su presencia sobre la relación directa entre el Estado y los votantes a través de estos programas.
Esta trayectoria le otorga una importancia especial en la presidencia del partido, ya que Morena entra en una etapa electoral que requiere ajustar la organización interna y mantener su base popular antes de las elecciones locales de 2027, cuando se renueve la lucha por los gobiernos estatales, municipales y los centros de influencia regional.



