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El príncipe saudí y el primer ministro iraquí se reunieron en Riad para condenar el bombardeo aéreo y reforzar la cooperación regional.

El miércoles, el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, recibió en Riad al primer ministro iraquí, Ali Faleh Al-Zaidi. La agenda del encuentro giró en torno a los acontecimientos recientes en la región y las vías para armonizar estrategias que blinden la estabilidad geopolítica.
Al-Zaidi transmitió la postura oficial de Bagdad respecto al incidente que afectó al aeropuerto internacional Rey Khalid. El gobierno iraquí rechazó categóricamente cualquier acción que ponga en riesgo vidas civiles o infraestructuras públicas durante conflictos armados, calificando estos actos como una amenaza directa para la paz regional.
Además, el líder iraquí reiteró la prohibición absoluta de utilizar territorio nacional como base para operaciones hostiles contra Arabia Saudita o sus vecinos. Esta declaración subraya el compromiso con el respeto mutuo a la soberanía y los principios de buena vecindad entre estados aliados.
Las conversaciones también abarcaron el estado actual de los vínculos diplomáticos y comerciales entre ambos países. Se hizo especial hincapié en la necesidad de intensificar la colaboración en materia de seguridad para enfrentar eficazmente los desafíos transfronterizos que afectan a ambas naciones.
Por su parte, Bin Salman respaldó los esfuerzos del ejecutivo iraquí orientados a promover el diálogo constructivo. Según la fuente, esta vía es considerada fundamental para consolidar la calma y la previsibilidad en el entorno regional.



