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El primer ministro canadiense Mark Carney propuso que Canadá se convierta en miembro asociado de la Unión Europea, tras el fracaso de las negociaciones comerciales con Estados Unidos.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, planteó formalmente que su país asuma la condición de miembro asociado de la Unión Europea. La iniciativa forma parte de una estrategia para acelerar la reorientación económica y política de Canadá hacia Europa, tras el colapso de las conversaciones comerciales con Estados Unidos.
Según informó el diario estadounidense *The Wall Street Journal*, fuentes cercanas al gobierno canadiense describieron la propuesta como un “consenso forzado” entre Ottawa y Bruselas. Carney habría presentado ante líderes europeos la figura institucional de “miembro asociado”, diseñada para integrar a Canadá en estructuras comunes sin requerir la plena adhesión al bloque.
Fuentes oficiales de ambas partes confirmaron que la Unión Europea, reconocida por su rigurosidad en los requisitos de membresía, ha mostrado disposición a considerar la idea. Durante varios meses, Carney mantuvo reuniones bilaterales cerradas con los jefes de gobierno de Francia, Italia y Alemania, cuyo objetivo central fue profundizar la vinculación de Canadá con el mercado único europeo.
Las discusiones abarcan la posibilidad de conectar a Canadá directamente al mercado único europeo, valorado en 21 billones de dólares. Entre los sectores contemplados figuran la industria de defensa, la energía, el desarrollo de inteligencia artificial y el suministro de minerales críticos.
Otras líneas de cooperación en estudio incluyen la instalación conjunta de cables submarinos de fibra óptica entre Europa y Canadá, la construcción compartida de centros de datos y redes satelitales, así como la redirección de exportaciones de gas natural canadiense hacia Europa, desviándolas del mercado estadounidense.
No obstante, el periódico subrayó que el proceso enfrenta desafíos significativos. Entre ellos, la posible exigencia de que Canadá contribuya financieramente al presupuesto comunitario, renuncie parcialmente a ciertos ámbitos de soberanía nacional y adopte integralmente el acervo jurídico y regulatorio de la Unión Europea.



