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La justicia tunecina dictó penas severas en el caso del "aparato secreto" de Ennahda, incluyendo cadena perpetua para su líder Rashid al-Ghannushi.

La reciente sentencia emitida por un tribunal tunecino en el proceso contra el denominado "aparato secreto" del movimiento Ennahda, brazo político de los Hermanos Musulmanes, ha generado interrogantes sobre si podría abrir la vía para la disolución del partido.
El quinto tribunal de primera instancia, especializado en casos de terrorismo en la capital tunecina, condenó a Rashid al-Ghannushi, líder de Ennahda, a cadena perpetua más 30 años adicionales. Las demás sentencias oscilaron entre prisión perpetua y condenas de diez años.
Al-Ghannushi fue acusado de crear un aparato secreto dentro de su partido antes y después de los acontecimientos de 2011, y de estar implicado en asesinatos políticos que sacudieron al país, incluyendo los de Chokri Belaid y Mohamed Brahmi en 2013.
El líder de Ennahda fue arrestado en 2023 y enfrentaba múltiples cargos, entre ellos "conspiración contra la seguridad del Estado". Antes del fallo anunciado el martes por la noche, ya había acumulado condenas que sumaban 40 años de prisión.
El analista político tunecino Hisham al-Haji comentó que "judicial y prácticamente, las sentencias emitidas el martes cerraron el expediente del aparato secreto de Ennahda, que ahora es un caso del pasado y un asunto judicial concluido".
Al-Haji agregó en declaraciones a "Iram News" que "estas sentencias afectan simbólica y políticamente la imagen de Ennahda y complican sus relaciones internacionales. Sin duda, la posibilidad de disolver el movimiento se vuelve más plausible en la próxima etapa".
El experto señaló que "las opciones se han reducido considerablemente para Ennahda, que actualmente se encuentra en una situación de espera, con sus principales dirigentes en prisión o fuera de Túnez". Añadió que "una etapa completa ha terminado y podría significar el fin de Ennahda como proyecto con décadas de existencia".
El proceso contra el aparato secreto de Ennahda, considerado el caso más grave que ha enfrentado la justicia tunecina, incluye a 37 acusados, entre ellos antiguos responsables de seguridad y líderes del movimiento islámico.
Las condenas varían desde diez años de prisión hasta cadena perpetua más 96 años, esta última la pena más severa impuesta al principal acusado, el líder Mustafa Khadhar.
Por su parte, el analista político Mohamed Saleh al-Obaidi indicó que "a pesar de que estas son las primeras sentencias en el caso del aparato secreto de Ennahda, es prematuro afirmar si conducirán a la disolución del partido, especialmente porque son sentencias de primera instancia y los acusados pueden apelar".
Al-Obaidi explicó a "Iram News" que "políticamente, estas sentencias representan un nuevo golpe para Ennahda, que está sin sus principales dirigentes debido a la prisión de al-Ghannushi, su vicepresidente Ali al-Arid y otros, lo que genera un vacío creciente en el liderazgo del partido".
Finalmente, subrayó que "estas sentencias podrían limitar el debate que se ha mantenido durante años sobre el aparato secreto de Ennahda, pero no lo resuelven definitivamente".



