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El representante saudí ante la ONU alertó en el Consejo de Seguridad sobre cualquier obstrucción a la seguridad del estrecho de Ormuz, calificado como arteria vital del comercio global.

El estrecho de Ormuz, descrito como una "arteria esencial para el comercio mundial", centró el debate en el Consejo de Seguridad de la ONU. El embajador saudí, Abdulaziz al-Wasil, advirtió que "cualquier obstáculo a su seguridad genera preocupación", durante una sesión que examinó un proyecto de resolución para proteger la libre navegación y rechazar peajes o restricciones a los buques en la vía.
El proyecto, presentado por Bahréin, fue defendido por su delegado, Jamal al-Ruwei, quien subrayó la necesidad de mantener abierto el estrecho. La iniciativa busca respaldar los esfuerzos de paz regionales y abordar el sembrado de minas y los "peajes ilegales" impuestos a la navegación, según explicó.
Estados Unidos calificó las acciones de Irán en la zona como una "violación de múltiples resoluciones internacionales". Washington instó a Teherán a retirar las minas y cesar las amenazas al tráfico marítimo o el cobro de tasas de tránsito.
El representante emiratí, Mohamed Abu Shihab, advirtió que la resolución enfatiza el respeto al derecho internacional y rechaza cualquier limitación a la navegación. Alertó sobre el impacto de la situación en Ormuz sobre las cadenas de suministro, la seguridad alimentaria y la estabilidad económica global.
Qatar alertó sobre las graves consecuencias de un cierre del estrecho para la seguridad energética y las cadenas de suministro. Kuwait, por su parte, exigió que las vías navegables internacionales permanezcan "abiertas, seguras y libres de amenazas".
La cadena CNN reportó que la iniciativa de la administración Trump, bautizada como "Proyecto Libertad", para redirigir buques a través del estrecho tuvo un éxito marginal. La operación duró apenas 48 horas y solo dos naves lograron cruzar bajo protección militar estadounidense.
Pese al alto el fuego, las navieras se niegan a arriesgar el paso debido a los continuos vuelos de misiles sobre el estrecho y el temor a ataques o pérdidas financieras masivas. Las aseguradoras mantienen su reticencia a cubrir embarcaciones en zonas de conflicto, según la cadena.
Fuentes del sector naviero citadas por CNN indicaron que la confianza en la seguridad de la navegación no se ha restablecido. Cualquier retorno a la normalidad requeriría "un acuerdo de paz real" que garantice la seguridad del tránsito en una vía por la que cruzan diariamente unas 120 naves, transportando cerca del 20% del suministro mundial de petróleo.