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El tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz siguió activo el sábado, a pesar de que Irán anunció el cierre de esta ruta estratégica.

Según registros de "Lloyd's List Intelligence", las embarcaciones continuaron entrando y saliendo del Golfo a través del estrecho de Ormuz el sábado, a pesar del anuncio iraní sobre el cierre de esta vía marítima crucial para la navegación.
En una publicación en la plataforma "X", "Lloyd's List" indicó que los datos de seguimiento mostraron que la navegación persistió con los sistemas de identificación automática activados, tanto por la ruta norte como, por primera vez en semanas, por la ruta sur. Asimismo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que el tránsito de barcos comerciales en el estrecho aumentó el 20 de junio, mientras las fuerzas estadounidenses continuaban operando en la zona para respaldar la libertad de navegación.
En un comunicado, Centcom precisó que el paso seguro por esta vía internacional se mantuvo durante el sábado, con 55 buques comerciales atravesando el estrecho, transportando grandes cantidades de mercancías y más de 17 millones de barriles de petróleo hacia los mercados globales.
Estos datos sugieren que el anuncio de Teherán sobre el cierre del estrecho no se ha traducido hasta ahora en una paralización total del tráfico marítimo.
El movimiento de carga en Ormuz ya mostraba señales de recuperación tras la firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto, aunque la reactivación sigue siendo cautelosa. El 18 de junio se registraron 25 cruces comerciales, el nivel diario más alto desde el 18 de abril y más de cinco veces el promedio diario de los primeros diez días de junio, aunque todavía lejos de las aproximadamente 120 travesías diarias previas a la guerra, según datos citados por Reuters.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más importantes a nivel mundial, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global. Su interrupción durante el conflicto provocó la paralización de una gran parte de las exportaciones del Golfo y llevó a productores, entre ellos Irak, a reducir la producción debido a la saturación de reservas y las dificultades para que los petroleros accedieran a los puertos de exportación.



