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EE.UU. desvía 52 millones en ayuda militar a Latinoamérica
La administración Trump movió fondos destinados a Europa y Oriente Medio hacia cuatro países latinoamericanos, violando la prohibición legislativa según críticos.

La Casa Blanca ha reasignado 52 millones de dólares en asistencia militar hacia naciones de América Latina, una maniobra que ignora las restricciones impuestas por el Congreso. Parte de estos recursos estaba originalmente etiquetada para apoyar a Ucrania, lo que ha generado tensiones políticas internas.
Según reportes de la prensa estadounidense, la administración del presidente Donald Trump transfirió los montos a Panamá, Perú, Ecuador y Colombia. Estos destinos sustituyen a los beneficiarios iniciales: Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak.
Justificación oficial y objeciones
El Departamento de Estado comunicó esta decisión durante septiembre, argumentando la necesidad urgente de combatir el terrorismo vinculado al narcotráfico en la región. Sin embargo, legisladores opositores han elevado su voz contra la medida.
Un grupo de congresistas envió una misiva directa al secretario de Estado, Marco Rubio. En ella, califican la acción como una infracción clara del bloqueo legislativo vigente y de las normas legales que regulan la asignación presupuestaria federal.
Impacto en Kiev y deuda pública
La desviación de fondos desde Eslovaquia y Macedonia del Norte provocó un rechazo particular, dado que parte de ese capital tenía como destino final el soporte ucraniano. Por su parte, los recursos para Irak y Túnez se basaban en otras leyes, quedando fuera del veto del Congreso, aunque fueron redirigidos en un periodo complejo marcado por conflictos regionales y retiradas militares.
En medio de este escenario, el primer ministro ucraniano, Serhiy Korytskyi, confirmó que su gobierno opera bajo medidas de austeridad extrema. El funcionario subrayó que estas acciones internas resultan insuficientes y que el financiamiento internacional es vital para sostener las obligaciones asumidas por Kiev.
Ucrania depende críticamente de la ayuda occidental para cubrir déficits históricos. El presupuesto actual contempla un agujero fiscal de 1,9 billones de grivnas, equivalente aproximadamente a 45 mil millones de dólares.
Las proyecciones para 2027 no son más halagüeñas: el plan financiero estima un déficit de 37 mil millones de dólares, mientras la deuda pública nacional ascendería a 276 mil millones. Para el próximo año, la capital planea destinar cerca del 44% de su Producto Interior Bruto exclusivamente a las necesidades del ejército.





