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Las elecciones intermedias en EE. UU. supusieron un revés para el Partido Republicano y Donald Trump, afectando también a los magnates tecnológicos que invirtieron cientos de millones sin lograr sus objetivos políticos.

Los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos han asestado un golpe al Partido Republicano y al presidente Donald Trump, además de infligir pérdidas políticas a los empresarios y grandes compañías tecnológicas que gastaron cientos de millones de dólares para apoyar a candidatos republicanos, en medio del creciente descontento de los votantes por el alto costo de vida, la influencia de los multimillonarios y la expansión de centros de datos de inteligencia artificial.
Según un análisis publicado por la cadena CNBC, las elecciones arrojaron cinco lecciones principales, entre ellas la disminución de la influencia del gasto político de los gigantes tecnológicos, la posible entrada del sector en una nueva fase de confrontación con el Congreso, y el fracaso de los intentos republicanos de redibujar los distritos electorales para mejorar sus posibilidades.
1- Pérdida de los gigantes tecnológicos pese al gasto récord
Las empresas tecnológicas y los grupos de interés asociados desembolsaron sumas enormes para respaldar a candidatos republicanos, en un intento por influir en las políticas relacionadas con proyectos de inteligencia artificial y centros de datos.
Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, fue uno de los principales financiadores, ya que inyectó más de 200 millones de dólares en un esfuerzo por evitar la victoria del candidato demócrata James Talarico para el escaño del Senado por Texas, pero no tuvo éxito.
Asimismo, los sectores de criptomonedas, inteligencia artificial y apuestas electrónicas gastaron más de 377 millones de dólares en las contiendas electorales, según un análisis de la cadena basado en registros de la Comisión Electoral Federal.
2- Las empresas tecnológicas ante una mayor supervisión parlamentaria
La victoria demócrata en el control de la Cámara de Representantes otorga al partido una mayor capacidad para abrir investigaciones y citar a ejecutivos de empresas para declarar. Los legisladores demócratas han pedido citar a los directores de empresas de IA para investigaciones bajo juramento, mientras que el representante Robert García afirmó que las compañías deben prepararse legalmente.
Los resultados en Texas generan temores adicionales en el sector, después de que Gina Hinojosa ganara la gobernación del estado, tras su campaña que abogaba por una pausa en los proyectos de centros de datos hasta que se aprobaran normas regulatorias más estrictas.
3- Fracaso en el rediseño de distritos electorales
Los esfuerzos de Trump y los republicanos para redefinir los límites de los distritos electorales a mitad de mandato no alcanzaron su objetivo de reforzar la mayoría republicana; los demócratas lograron ganar varios escaños en estados como Texas, Florida y Carolina del Norte, a pesar de las modificaciones destinadas a hacerlos más seguros para los republicanos.
4- La intervención de Trump en las nominaciones no impidió la derrota de sus candidatos
Varios candidatos apoyados por Trump perdieron, entre ellos Ken Paxton en Texas, Darlene Graham en Carolina del Sur y John Hastings en Ohio. Estos resultados llegaron después de que el presidente interviniera en varias contiendas electorales y declarara su respaldo a candidatos específicos, enfrentándose a otras figuras republicanas.
5- Vinculación del costo de vida con casos de corrupción
Los demócratas lograron vincular las presiones económicas con los temores de los votantes sobre la corrupción y la influencia de los ricos en la política. Una encuesta realizada por CNBC a mediados de octubre mostró que la corrupción era la principal preocupación de los votantes, mientras que el 69% de los participantes en una encuesta a los electores el día de las elecciones afirmaron que los ricos son los beneficiarios del sistema.
Los resultados indicaron que las promesas de reducir el costo de vida no fueron suficientes para contener el descontento de los votantes con los precios y las tendencias de la administración estadounidense, lo que dio a los demócratas la oportunidad de intensificar la supervisión sobre las políticas de Trump durante los últimos dos años de su mandato.



