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El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, emitió órdenes para reducir los ataques en Gaza, tras el anuncio del Consejo de Seguridad sobre la necesidad de cesar las operaciones bélicas, según fuentes de la Comandancia Sur.

El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, instruyó una reducción de las operaciones militares en el sector de Gaza, informaron fuentes de la Comandancia Sur.
Esta decisión se produjo tras la declaración del Consejo de Seguridad acerca de la necesidad de que Israel detenga sus operaciones de combate en Gaza. El ejército israelí precisó, por su parte, que la medida se adoptó conforme a las decisiones de la dirección política, según señaló la Autoridad de Radiodifusión Israelí.
Según un fuente de seguridad, las fuerzas desplegadas en Gaza conservarán la capacidad de neutralizar cualquier amenaza directa ante una percepción de peligro inminente. No obstante, las operaciones de eliminación selectiva contra miembros de Hamás y participantes en el ataque del 7 de octubre requerirán autorización previa del ejército israelí.
La Autoridad de Radiodifusión Israelí indicó que las Fuerzas Armadas establecerán tres líneas rojas respecto al acuerdo de quince puntos anunciado por el Consejo de Seguridad a finales de semana para poner fin a la guerra en Gaza. Se espera que altos mandos militares presenten formalmente dichas exigencias en una reunión que tendrá lugar mañana en la sede de Zamir.
La primera demanda que plantearán los responsables militares será la libertad plena de acción para eliminar las amenazas emergentes desde Gaza, lo que implica la continuidad de las operaciones contra elementos de Hamás.
Otra exigencia es el control sobre las armas en Gaza. Según el acuerdo, dicho control sería interno, es decir, asumido por una autoridad tecnócrata palestina destinada a gobernar Gaza en sustitución de Hamás. Sin embargo, el ejército israelí rechaza este punto y exige un control externo, argumentando que “no se debe entregar la autoridad al otro lado”.
Asimismo, el ejército israelí insiste en su oposición al retiro parcial o gradual de sus fuerzas hasta que Hamás haya sido desarmado por completo. Esta posición entra en contradicción con el acuerdo, que contempla un retiro progresivo. Todas las exigencias militares serán sometidas posteriormente al nivel político, que tomará las decisiones finales al respecto.
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