Mundo
Entre la presión de Trump y las restricciones de guerra: elecciones aplazadas abren la batalla por la sucesión de Zelenski
Mientras Estados Unidos presiona para celebrar elecciones en Ucrania, las leyes marciales y el conflicto armado dificultan el proceso. Encuestas revelan al excomandante Zaluzhny como principal rival de Zelenski.

Entre las presiones de la administración del presidente estadounidense Donald Trump para celebrar elecciones presidenciales en Ucrania y las restricciones impuestas por la guerra y la ley marcial, aumentan las interrogantes sobre el futuro del liderazgo en Kiev y la identidad del próximo presidente.
Mientras Volodímir Zelenski defiende el derecho de los ucranianos a elegir a su líder, las encuestas revelan nombres que podrían competir con él, encabezados por el excomandante militar Valeri Zaluzhny, en una carrera cuyo calendario sigue dependiendo de los desenlaces de la guerra.
La Constitución cierra la puerta
La cuestión no es solo política; según el diario francés "Le Figaro", la ley de ley marcial vigente desde 2022 prohíbe explícitamente la celebración de cualquier elección durante la guerra.
Incluso si se levantara esta prohibición, queda la pregunta: ¿cómo vota un país dividido entre soldados en las trincheras, civiles bajo bombardeo a lo largo de la línea de contacto y millones en el extranjero, además de que el 20% del territorio está bajo control ruso?
Se planteó el voto electrónico como una solución posible, pero centros de investigación, como el "Fondo Marshall Alemán" y el "Instituto para el Estudio de la Guerra", advirtieron que Rusia intensificaría, en este caso, las operaciones de desinformación, la intrusión cibernética y la presión sobre los centros de votación.
La última encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS) reveló que el 71% de los ucranianos rechaza la celebración de cualquier elección antes de que cesen los combates.
En cuanto a la confianza en Zelenski, aunque ha retrocedido desde el pico del 90% registrado al inicio de la guerra, oscila entre el 54% y el 62% desde hace dos años.
Por su parte, Moscú utiliza la carta de la "legitimidad de Zelenski" como condición para negociar, afirmando que es "ilegítimo".
Zaluzhny... el rival más fuerte
Cuando se realizan encuestas hipotéticas, destaca un nombre por encima de todos: Valeri Zaluzhny, antiguo comandante general de las Fuerzas Armadas de Ucrania, quien dejó su cargo tras el fracaso de la contraofensiva hace dos años y fue nombrado embajador en Londres.
Las encuestas lo sitúan en niveles que oscilan entre el 19% y el 23% en la primera ronda, alternándose con Zelenski en el liderazgo. En escenarios de segunda vuelta, lo supera por una clara diferencia. Según el grupo de investigación social "Rating", su nivel de confianza alcanzó el 64% a principios de octubre, siendo el más alto entre las figuras políticas.
Budanov y Poroshenko... nombres en la sombra
Kyrylo Budanov, quien dirigió la inteligencia militar durante cuatro años y actualmente ocupa el cargo de jefe de la oficina presidencial, ocupa el tercer lugar. Su personalidad misteriosa y su estilo sarcástico lo han convertido en una estrella en los canales de "Telegram", pero no ha superado el 10% en ninguna encuesta.
El expresidente Petró Poroshenko, que perdió ante Zelenski en 2019, sigue liderando la oposición parlamentaria, pero su índice de desconfianza alcanza el 70%, un umbral que no ha podido superar desde su derrota.
Fedorov... la línea roja
En agosto, Mijailo Fedorov, exministro de Defensa de 35 años, destituido por Zelenski, salió a pedir la celebración de elecciones. Miles de ucranianos salieron a las calles de Kiev y otras ciudades para apoyar esta demanda.
Sin embargo, los organizadores de las protestas anunciaron el fin de las movilizaciones, reconociendo que la celebración de elecciones en tiempos de guerra representa una línea roja inaceptable para la mayoría de la población.
Últimas noticias

El miedo institucional encubre a los médicos criminales

29 países condenan a Irán y acusan al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de estar detrás de "actividades hostiles en el exterior"

Tras el plan de la base Fairford, Washington y Londres amenazan a los colaboradores de Irán


