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Etiopía prohíbe drones en Adís Abeba tras dos explosiones nocturnas
Dos explosiones sacudieron la capital etíope mientras el gobierno prohibió los drones ante el recrudecimiento del conflicto en Tigray.
La noche en Adís Abeba se vio interrumpida por el estruendo de dos detonaciones, un hecho que coincidió con una escalada de tensión militar en la región norteña de Tigray. Ante esta situación, las autoridades impusieron medidas de seguridad rigurosas que incluyen la restricción total de vuelo para aeronaves no tripuladas en la capital y sus alrededores inmediatos.
Detonaciones cerca de puntos estratégicos
Según información proporcionada por Bloomberg y citando a diplomáticos con conocimiento directo de los hechos, una de las explosiones tuvo lugar en las proximidades de la zona conocida como «4 Kilo», ubicada en el centro urbano. La segunda detonación ocurrió cerca de la sede de las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía.
Hasta el momento, la naturaleza exacta de estos incidentes permanece indeterminada, al igual que las causas específicas que los originaron. El gobierno etíope no ha emitido una confirmación oficial sobre un ataque mediante drones dentro de la ciudad ni ha detallado la magnitud de los daños materiales o las pérdidas humanas derivadas de ambos sucesos.
Prohibición inmediata de drones
Minutos antes de que se escucharan las explosiones, el Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS) decretó una veda indefinida para la operación de todo tipo de vehículos aéreos no tripulados en Adís Abeba y sus periferias. Esta directriz entró en vigor de manera instantánea, suspendiendo la emisión de nuevos permisos de vuelo hasta nuevo aviso.
El organismo advirtió que cualquier dispositivo que infrinja esta norma será detectado, interceptado y forzado a aterrizar. Asimismo, se procederá a rastrear a los operadores responsables para aplicarles las sanciones legales correspondientes. Para garantizar el cumplimiento, el NISS activó sistemas integrados de vigilancia aérea destinados a neutralizar amenazas relacionadas con drones.
Cabe destacar que el anuncio del servicio de inteligencia no vinculó explícitamente esta prohibición con los combates renovados en el norte del país. No obstante, la medida se adopta en paralelo a reportes sobre ataques con drones contra infraestructuras militares y aeropuertos en diversas zonas etíopes, incluyendo la base aérea de Harar Meda en Bishoftu, situada al sureste de la capital.
Recrudecimiento del conflicto en Tigray
Estos eventos en la capital ocurren mientras el norte de Etiopía experimenta una aceleración de las hostilidades entre las fuerzas federales y las milicias alineadas con el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF). El 23 de septiembre, informes periodísticos señalaron que las tropas tigrinas tomaron el control del aeropuerto de Mekele.
Como consecuencia directa de este avance, Ethiopian Airlines suspendió sus operaciones hacia Mekele, Axum y Shire. Las autoridades regionales de Tigray justificaron sus movimientos como acciones defensivas, acusando simultáneamente al ejército federal de emplear artillería y drones en sus ofensivas.
En los días posteriores, se registraron enfrentamientos en otras localidades del norte. Mientras tanto, el gobierno central afirmó haber recuperado posiciones clave como Alamata, en el sur de Tigray, aunque persisten discrepancias significativas entre las partes sobre la realidad en el terreno.
La Unión Africana y la Unión Europea manifestaron su preocupación por el retorno de la violencia armada. Ambas entidades instaron a los actores involucrados a ejercer moderación y retomar el diálogo, subrayando la imperativa necesidad de proteger a la población civil y asegurar el tránsito sin obstáculos de la ayuda humanitaria.





